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Más países ingresan
a la Unión Europea

por Margarita Plotnikova

El 1 de mayo, diez países más ingresarán a la Unión Europea. ¿Qué implica esta integración para las Sociedades Nacionales de Europa central y oriental?

La ampliación de la Unión Europea (UE) que tendrá lugar este año -la mayor jamás realizada- es un hito histórico y un éxito estratégico para la UE. Se ha calificado sobre todo de madurez política para las antiguas naciones comunistas de Europa central y oriental. La culminación de un proceso que comenzó con la caída del Muro de Berlín el 15 de noviembre, hace 15 años. Posiblemente el fin, para esos Estados, de la "transición" propiamente dicha.

Ahora bien, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja se interrogan sobre los efectos que tendrá la nueva Europa en el programa humanitario y la mejor manera de abordar la ampliación.

"La UE no solucionará los numerosos problemas sociales -y hasta podría causar más", declara Srecko Zajc, secretario general de la Cruz Roja de Eslovenia. Eslovenia, uno de los países que ingresarán a la Unión en 2004, está situado entre los Balcanes y las naciones ricas como Italia y Austria. El año pasado, la Oficina Europea de Policía (Europol) dijo que Eslovenia y Rumania podrían convertirse en los nuevos "puntos de entrada" a Europa occidental para el narcotráfico organizado procedente de América del Sur.

 

 

No hay soluciones fáciles

La ampliación traerá también consigo un aumento de la migración, lo que implica que muchos países que se adhieren a la Unión han de asumir la responsabilidad con respecto a las fronteras externas de la UE, la mayor zona comercial del mundo y fuente de esperanza para millones de migrantes potenciales.

Los gobiernos y las Sociedades Nacionales han preparado programas en favor de refugiados y migrantes para hacer frente a la futura afluencia de personas. "Hace tiempo que trabajamos con los refugiados", recuerda Emil Dyekiss de la Cruz Roja Húngara. "La Cruz Roja, tras haber concertado un acuerdo con el Ministerio del Interior de Hungría, presta diversos servicios a los refugiados y administra un centro para ellos. Ahora nos estamos preparando para poder proteger a los migrantes vulnerables".

Es muy probable que tras la ampliación la recaudación de fondos en Bruselas se vuelva más difícil. La UE será más pobre, en promedio, con un ingreso por hogar de los recién llegados de un 40 por ciento por debajo del nivel de los miembros actuales. Y el presupuesto de la Unión no aumentará en proporción.

Para obtener acceso a las fuentes de financiación de la UE, las Sociedades Nacionales deberán dar muestras de iniciativa, gestión acertada y transparencia. La UE tiende su mano para crear una asociación, pero sume a todos los actores humanitarios en una feroz competencia por obtener fondos. Recibe con agrado nuevas ideas y nuevos métodos, pero impone normas estrictas para la presentación de proyectos y de informes. Muy estrictas y también complicadas.

Hay que atenerse a lo que da resultados es el consejo de Pentti Kotoaro, jefe de la delegación regional de la Federación Internacional en Budapest. "No hay que dispersarse y es preciso concentrarse en las actividades esenciales", recomienda.

"Hay que invertir en la capacitación en materia de planificación de proyectos, la formación del personal de las filiales, así como en las asociaciones y la cooperación con los miembros de la UE "más antiguos" y aprender de ellos. Hay que idear actividades generadoras de ingresos. A la larga, estos aspectos serán un inversión en la respectiva Sociedad Nacional que prestará así mejores servicios en el propio país y fuera de él", añade el delegado.

Nuevas perspectivas de asociación

Al 1 de mayo, las Sociedades Nacionales posiblemente más acostumbradas a ser beneficiarias durante el período de transición se convertirán en donantes potenciales y ejecutores de la labor humanitaria en los países de la UE y el mundo en desarrollo.

En 1997, las tres Sociedades Nacionales bálticas junto con los colegas suecos llevaron por primera vez a la práctica las normas de financiación de la UE en el marco de un programa de de-sarrollo organizacional previo a la adhesión. El programa incluyó cursos de inglés y formación en informática. "Fue muy útil", recuerda Irena Bruziene de la Cruz Roja Lituana, "porque nos permitió integrar las normas europeas en nuestros programas. Ahora debemos continuar, especialmente aprovechando las oportunidades de financiación de la UE para las filiales".

Kristiina Kumpula, secretaria general interina de la Cruz Roja Finlandesa, recuerda el ingreso de Finlandia a la UE en 1995. "Al principio nos mostramos bastante reacios a aprovechar las oportunidades que nos brindaba la UE porque todo el sistema nos parecía muy complicado. Luego la Comisión Europea nos ayudó en esa tarea. No fue fácil traducir nuestros programas al lenguaje de la UE, pero el problema lo fuimos resolviendo a medida que empezamos a participar en actividades comunes".

La ampliación de la UE permite a la Cruz Roja sustentarse en su larga historia de colaboración. "La UE aportará nuevas asociaciones tanto en el plano nacional como internacional", afirma Luc Henskens, director de la oficina Cruz Roja y UE en Bruselas, citando la campaña europea de seguridad vial como ejemplo de nueva alianza, en la que tomaron parte 26 Estados europeos el año pasado. "Fue un verdadero ejercicio de fortalecimiento de la capacidad que nos mostró que la mejor manera de aprender es actuando, y contribuyó a estrechar las relaciones con las autoridades locales y otras organizaciones en el empeño común de reducir el peligro en las carreteras".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"La UE significa para nosotros más obligaciones y una mayor competencia."

 

Una voz regional

Las instituciones de la EU ofrecen también nuevos foros para la labor de sensibilización. La mayoría de las Sociedades Nacionales de la región esperan que hablando con una sola voz y trabajando concertadamente puedan hacer un aporte positivo para resolver las crisis humanitarias de la región.

Esto se puede lograr mediante las nueve redes de la Cruz Roja y la UE, tales como la Plataforma de Cooperación de la Cruz Roja Europea en materia de Refugiados, Solicitantes de Asilo y Migrantes (PERCO) o la Red Europea sobre VIH/SIDA. Estas redes permiten a las Sociedades Nacionales hacer presión sobre los gobiernos de los países de la Unión.

Para Scholastyka Sniegowska de la Cruz Roja Polaca, la ventaja más importante que ofrece a las Sociedades Nacionales la ampliación de la UE es la creciente labor de sensibilización. "Unas 25 Sociedades Nacionales pueden hacer presión sobre los dirigentes de la UE y abogar juntas por la causa humanitaria". Kristiina Kumpula añade: "La nueva Constitución de la UE, la política de migración, la seguridad europea y los derechos humanos son algunas de las cuestiones sobre las cuales la Cruz Roja puede expresar su posición y sus preocupaciones".

"La UE significa para nosotros más obligaciones y una mayor competencia", destaca Srecko Zajc. "Debemos actualizar nuestras prioridades y esclarecer los criterios de asistencia en favor de los grupos vulnerables existentes y nuevos".

La ampliación no solucionará por sí sola los problemas humanitarios que enfrenta la región. Es indispensable combatir el tráfico de personas, la migración ilegal, el VIH/SIDA y las enfermedades infecciosas y la pobreza si no queremos anular los beneficios de la ampliación. Ahora bien, la ampliación es "nuestra única salida para atender a las necesidades humanitarias que afectan actualmente a toda Europa, en particular el VIH/SIDA, el tráfico y la migración", explica Maya Sverdruip de la Cruz Roja Danesa.


Margarita Plotnikova
Escritora independiente radicada en Budapest.


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