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Más desplazados en Colombia

Tras el recrudecimiento de los enfrentamientos armados en el departamento del Cauca, suroeste de Colombia, unos 1.600 indígenas tuvieron que huir de su hogar, en enero de 2006, y actualmente se encuentran en tres lugares. Tras evaluar la situación, el CICR y la Cruz Roja Colombiana comenzaron a distribuir 14 toneladas de alimentos, 240 colchonetas y sendas mantas, sábanas, así como utensilios de higiene y de cocina.

Después de una reciente visita al país, donde conversó con las partes en el conflicto, el director de Actividades Operacionales del CICR, Pierre Krähenbühl, aseguró en una conferencia de prensa que uno de los aspectos más preocupantes de la violencia en Colombia sigue siendo el número de desplazados internos ocasionado por el conflicto, que asciende a 1,8 millones de personas, según el gobierno, y a un número superior de acuerdo con otras fuentes. En comparación, esta cifra es superior a la del año pasado en el mismo período.

En el transcurso de este año, el CICR prevé proporcionar víveres, alojamiento y atención médica a 45.000 desplazados como máximo, pero sigue supervisando la situación por si hiciera falta más ayuda.

 


©Boris Heger / CICR


Desaparecidos en Bosnia y Herzegovina

El 7 de enero de 2006, el CICR publicó la séptima edición del Libro de los desaparecidos en el territorio de Bosnia y Herzegovina, como parte de sus continuos esfuerzos por resolver una de las cuestiones humanitarias más graves en el país. En la última edición del libro, publicado por primera vez en 1996, figuran los nombres de 15.275 personas cuyo paradero aún se desconoce.

El libro es testimonio del sufrimiento de miles de familias en Bosnia y Herzegovina, que, 10 años después de terminada la guerra, aún esperan noticias de sus familiares desaparecidos.

En el libro, los nombres de las personas desaparecidas figuran por orden alfabético y por lugar donde ocurrió la desaparición. También hay listas aparte de personas acerca de las cuales no se ha obtenido información, desde que sus familiares anunciaron su desaparición, y de personas cuya muerte ha sido comunicada al CICR, pero cuyos restos mortales aún no se han encontrado. El público en general puede consultar el libro en las oficinas del CICR y de la Cruz Roja de Bosnia y Herzegovina.

Desde 1995, el CICR ha recibido 21.480 solicitudes de búsqueda. Hasta la fecha, han sido resueltos 6.855 casos, principalmente mediante la exhumación y la identificación de los restos mortales. El CICR continuará sus esfuerzos para conocer el paradero de las personas aún desaparecidas y seguirá prestando apoyo a los familiares de esas personas, de conformidad con su cometido y el Acuerdo de Paz de Dayton.

Para consultar la información contenida en el libro Missing Persons:
http://www.familylinks.icrc.org/mis_bos.nsf/bottin

 


©Benoît Schaeffer / CICR



De vuelta a casa

El 18 de enero, un prisionero de guerra armenio que estaba detenido en Azerbaiyán fue repatriado bajo los auspicios del CICR. La operación tuvo lugar en la carretera que une a Gazakh, en Azerbaiyán, con Ijevan, en Armenia.

El CICR, que participó como intermediario neutral y de conformidad con su cometido, facilitó la repatriación del prisionero liberado a pedido de las autoridades de Azerbaiyán y de Armenia. Delegados del CICR visitaron al militar detenido, antes de la repatriación, para cerciorarse de que regresaba a su país por su propia voluntad.

Desde que comenzó sus actividades en relación con el conflicto de Nagorno Karabaj, en 1992, el CICR ha ayudado en la repatriación o el traslado de 655 personas y está dispuesto a apoyar futuras operaciones de esa índole.

 

Tragedia en Filipinas

El colegio de Cristo Rey es como cualquier otro colegio de Filipinas, pero tras el devastador
deslizamiento de tierra que costó la vida a más de 1.000 personas en la provincia de Leyte del Sur, el pasado 17 de marzo, el establecimiento se convirtió en el centro de operaciones de socorro de la Cruz Roja de Filipinas.

Leonida Catalonia, profesora de inglés y hoy voluntaria de la Cruz Roja, se encarga de abrir bolsa tras bolsa con ropa donada y separarla en pilas para hombres, mujeres y niños. Recuerda el día en que: «Los profesores preparaban a los estudiantes para los exámenes finales, pero después de las 10 de la mañana los estudiantes perdieron la concentración pues comenzaron a llegar mensajes sobre el trágico desastre acaecido en el pueblo de Guinsaugon.»

«Muchos niños se pusieron a gritar y estaban preocupados por sus familias; querían irse de inmediato. Les pedí que esperaran más información. Desgraciadamente, sólo había malas noticias.»

La Cruz Roja de Filipinas instaló un centro de operaciones en el colegio Cristo Rey para alojar a 650 personas afectadas por la tragedia y distribuir víveres y agua. Entre tanto, los especialistas en desastres de la Cruz Roja buscaban a los sobrevivientes. Los equipos de apoyo psicosocial ayudaron a la gente a sobrellevar la situación. La Cruz Roja recibió cerca de 100 solicitudes de búsqueda de familiares desaparecidos.

El día del desastre, la Federación Internacional hizo un llamamiento cifrado en 1,6 millones, revisado luego a 2 miliones, de dólares estadounidenses. Una de las personas alojadas en el colegio es Hilario Pia, de 90 años, un amable residente de Guinsaugon que lleva sus años con dignidad. Hilario vivió la dolorosísima experiencia de perder a ocho miembros de su familia y confiesa sentirse terriblemente solo.

Tras el desastre, los sobrevivientes se interrogaron sobre el lugar donde reinstalar su pueblo «La reducción del riesgo es un tema ineludible en esta zona. La gente no debería estar expuesta a peligros que pueden evitarse», señala Raúl Garganera, jefe de operaciones de la Sociedad Nacional. «La preparación para desastres es esencial, ya que Leyte del Sur es una zona propensa a las catástrofes», asegura el responsable.

 


©Romulo M. Godin / Cruz Roja de Filipinas

 


Media Luna Roja asiste a peregrinos en La Meca

Cientos de voluntarios y miembros del personal de la Media Luna Roja de Arabia Saudita intervinieron tras la estampida que se produjo el 12 de enero durante la peregrinación al Haj en La Meca. La tragedia dejó unos 350 muertos y centenares de heridos. Se calcula que este año participaron en El Haj unas 2,5 millones de personas.

Los 120 equipos de ambulancias de la Media Luna Roja de Arabia Saudita, integrado cada uno por un médico, una enfermera y un conductor, ayudaron a recoger los cadáveres y evacuar los heridos al hospital. La Sociedad Nacional también prestó asistencia en 20 puestos sanitarios en el puente de Jamarat, donde se produjo el desastre, poniendo a disposición a seis colaboradores en cada puesto. Las actividades se llevaron a cabo en coordinación con el Gobierno saudita.

La estampida fue provocada al parecer por la caída de varios fieles que se tropezaron con unas valijas y que fueron luego arrollados. La Sociedad Nacional aconseja a los peregrinos que no lleven consigo equipaje. Antes de cada peregrinación, la Media Luna Roja de Arabia Saudita y varias otras Sociedades Nacionales realizan ejercicios y distribuyen panfletos con información para los fieles. Tras la tragedia, la Sociedad Nacional saudita propuso reforzar la cooperación con otras Sociedades Nacionales a fin de prevenir futuros accidentes en el Haj.

 


©Media Luna Roja de Arabia Saudita


Cifras sin Precedentes en Níger

En diciembre de 2005, la Federación Internacional distribuyó más de 2 millones de mosquiteros impregnados con insecticida de larga duración en Níger con motivo de una campaña nacional de vacunación contra la polio, la primera de tal magnitud, que el gobierno realizó durante una semana.

Los mosquiteros están destinados a todos losniños menores de cinco años, en total 3,5 millones de niños. La Federación Internacional estima que sólo en el primer año los mosquiteros salvarán la vida de 40.000 niños. En Níger uno de cada cuatro niños no llega a los cinco años y la mitad de las muertes entre los menores de cinco años se debe al paludismo.

Amina Adimou, que vive en el extremo norte del país, es una de las muchas mujeres que tomó parte en la campaña. Después de que los hijos de Amina fueron vacunados contra la polio, los encargados de la campaña le hicieron una marca en uno de los pulgares con tinta indeleble, lo que indicaba que recibiría un mosquitero. Acudió a uno de los 21.000 puntos de distribución, donde la Cruz Roja de Níger y otros voluntarios comunitarios se lo dieron y le enseñaron cómo colocarlo.

Programas como éste desempeñan un papel primordial en la consecución del Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir en dos tercios la mortalidad infantil para 2015. El programa efectuado en Níger sigue a la exitosa distribución de casi un millón de mosquiteros durante una campaña contra el sarampión en Togo, en 2004. Asociar la distribución de mosquiteros a los programas de vacunación permite superar muchos obstáculos logísticos y organizacionales.

La distribución de mosquiteros realizada en Níger fue costeada con los 11 millones de dólares estadounidenses facilitados por el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria y 2 millones de dólares procedentes de la Cruz Roja Canadiense.

La próxima etapa será evaluar la eficacia de la distribución y formar a los voluntarios de la Cruz Roja de Níger para dirigir una campaña de información sobre la manera de colgar y utilizar los mosquiteros correctamente antes de la estación de lluvias.

 


©John Haskew / Federación Internacional


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