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Exilio de los iraquíes en
las naciones vecinas

 

Entre los principales movimientos de población en Medio Oriente desde 1948, el masivo éxodo de iraquíes hacia Jordania y Siria está saturando los servicios en estos países ¿Cómo responden las Sociedades Nacionales de la Media Luna Roja a sus necesidades?

Abdul Sattar, Dunia, Nawal y Abdul Karim tienen dos cosas en común: la amenaza de muerte que los obligó a huir de su Iraq natal y el apoyo que les brindan las Sociedades Nacionales de la Media Luna Roja en los países vecinos.

Los dos hombres y las dos mujeres provienen de etnias y contextos sociales diferentes. Cada cual con su historia y un motivo para escapar de Iraq; pero para ellos la disyuntiva era la misma: dejar el país o perder la vida.

Las condiciones de seguridad en Iraq se han deteriorado hasta tal punto debido al conflicto armado internacional, desencadenado en 2003, y a combates internos que para muchos iraquíes es prácticamente imposible vivir en su país. No es extraño, por lo tanto, que 4,2 millones de iraquíes lo hayan abandonado, siendo el mayor movimiento de población en Medio Oriente desde que más de 800.000 palestinos huyeran a los países vecinos en 1948, según indica el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Temiendo por su vida, Abdul Sattar, de 30 años, dejó Bagdad hace un año y se instaló en Damasco. En junio de 2007, decidió regresar a Bagdad para vender su automóvil, la única pertenencia de valor que le quedaba, porque se le había acabado el dinero. “Ésa era mi única alternativa”, expresa con dificultad.

Sus problemas comenzaron no bien llegó a su país. Lo detuvieron en un puesto de control cuando se dirigía a vender su vehículo, que le fue requisado. Él y otras nueve personas fueron conducidos en una camioneta hasta una casa.

“Vi que colgaban instrumentos de tortura del techo”, recuerda Abdul Sattar. Las personas fueron golpeadas y torturadas. A dos las mataron de un tiro. Al resto lo trasladaron a un lugar llamado Al-Sadiyyah, una localidad conocida como campo de fusilamiento en la periferia de Ciudad Sadr, en Bagdad.

Se ordenó arrodillarse a los rehenes, con sus camisas haciendo de capucha. Amanecía cuando se les disparó a bocajarro. Abdul Sattar recibió tres balazos, uno en plena mandíbula. Hoy apenas puede abrir la boca. “Sigo sin poder creerlo, tuve mucha suerte. El dolor era insoportable pero logré escabullirme hasta mi casa”. Todos los demás murieron en el acto.

Su familia lo llevó al hospital más cercano, donde fue sometido a varias operaciones. Por temor a que lo secuestraran nuevamente y lo mataran, salió del país con destino a Damasco el día en que lo dieron de alta en el hospital.

Dunia, que también es chiíta, escapó de Bagdad después de que su marido, un herrero que ayudaba a las fuerzas iraquíes a blindar tanques, fuera secuestrado por la resistencia.

Abdul Karim y Nawal, antiguos miembros del partido Ba’th, son chiítas. Si se hubieran quedado en su barrio hubieran corrido la misma suerte. Nawal perdió las dos piernas durante un bombardeo de los Estados Unidos en 1991.

Aumento de población

Según varios informes internacionales, unos 50.000 iraquíes dejan su país cada mes. La mayoría de ellos se dirigen a Siria o Jordania antes de tratar de viajar a terceros países.

“En algunas partes, entre 25.000 y 30.000 nuevos iraquíes llegan a Siria cada mes”, asegura el Dr. Abdu Rahman Al-Attar, presidente de la Media Luna Roja Árabe Siria. “Muchos carecen de medios para sustentarse”.

Más de 2 millones de iraquíes han llegado a Siria y Jordania desde que estalló el conflicto en Iraq en 2003. El importante incremento de la población en los dos países (más del 8% en Siria y el 15% en Jordania) ha saturado, entre otros, los sistemas de salud, educación y abastecimiento de agua. Los precios de los artículos de consumo, los bienes raíces y los arriendos han acusado un fuerte aumento. Más de 750.000 iraquíes se han refugiado en Jordania y casi 1,5 millón en Siria.

Asistencia de salud

Para ayudar a los desplazados iraquíes, el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y las organizaciones humanitarias internacionales están prestando atención de salud, apoyo psicosocial y asistencia educacional. Jordania y Siria no consideran a los iraquíes como refugiados sino como huéspedes o expatriados.

En agosto, la Media Luna Roja de Jordania inauguró el primero de los cinco dispensarios para iraquíes. En cooperación con la Federación Internacional, que hizo un llamamiento por valor de 15 millones de dólares estadounidenses para asistir a los iraquíes en Siria y Jordania, las Sociedades Nacionales prestarán asistencia de salud a 40.000 familias en Jordania y 30.000 en Siria.

La Media Luna Roja Árabe Siria, en cooperación con el ACNUR y otras organizaciones, ha establecido en Siria 12 dispensarios, que ofrecen servicios médicos especializados, tales como ginecología, tratamiento dental, medicina interna, neurología, pediatría e inmunización.

En ellos se atiende sin discriminación a iraquíes y sirios.”Cerca del 70% de la población de este barrio es iraquí, el resto son sirios”, explica Amer Al-Ali, administrador del dispensario de Jaramana.

En julio de 2007, se organizaron dos reuniones importantes en Ammán y Damasco para estudiar la mejor manera de ayudar a los países de acogida a afrontar la crisis. La reunión de Ammán, copresidida por los ministros de Relaciones Exteriores de Jordania e Iraq, contó con la presencia de representantes de la Federación Internacional, del CICR y de Sociedades Nacionales. Instó a la comunidad internacional a que brindara una importante asistencia a los dos gobiernos para permitirles afrontar los problemas que plantea esta situación en constante cambio.

En Damasco, las organizaciones gubernamentales, el Movimiento, las Naciones Unidas y las organizaciones humanitarias examinaron la manera de mejorar la asistencia de salud a los iraquíes en Egipto, Jordania y Siria.

Abdul Sattar, Nawal, Abdul Karim, Dunia y miles de iraquíes más se sienten dichosos de recibir ayuda en el exilio. Abdul Sattar asegura que no volverá a su país tan pronto. Las tres heridas se han curado pero el trauma psicológico que le ha causado esta experiencia, así como el que sobrellevan otros miles de personas tardará mucho tiempo en sanar.

Saleh Dabbakeh
Ex delegado de información de la Federación Internacional para Medio Oriente y Norte de África.

 


©SALEH DABBAKEH / FEDERACIÓN INTERNACIONAL

 

 


©IBRAHIM MALLA / MEDIA LUNA ROJA ÁRABE SIRIA

 

 

Éxodo masivo

Según el ACNUR, más de 4,2 millones de iraquíes han abandonado sus hogares, de los cuales 2,2 millones son desplazados internos, mientras que más de 2 millones han huido a los países vecinos, particularmente Siria y Jordania Muchos se desplazaron antes de 2003; las cifras han aumentado desde entonces En 2006, los iraquíes han pasado a ser la principal nacionalidad que pide asilo en Europa

 

 


©IBRAHIM MALLA / MEDIA LUNA ROJA ÁRABE SIRIA

 

 


©IBRAHIM MALLA / MEDIA LUNA ROJA ÁRABE SIRIA

 

 


©IBRAHIM MALLA / MEDIA LUNA ROJA ÁRABE SIRIA

 

Desarraigo en iraq

Cientos de familias que huyen de la violencia sectaria en Iraq siguen abandonando sus hogares cada día Algunos viven en refugios, otros se han hospedado con sus familiares o amigos Los menos afortunados han encontrado cobijo en edificios abandonados o tiendas de campaña La mayoría se ha desplazado hacia el norte, aunque los movimientos internos están muy restringidos Iraq tiene más de 2 millones de desplazados internos

Las familias desplazadas han dejado atrás la mayoría de sus pertenencias, exceptuando el dinero Sin embargo, a muchas ya no les quedan recursos Su presencia significa un peso económico para las comunidades de acogida Encontrar un trabajo es un verdadero problema debido a la falta de oportunidades en muchas zonas donde los desplazados internos se han instalado El desplazamiento afecta a todos y a distintos ámbitos (agua, salud, alimentos, etc ) Muchas familias desplazadas también han perdido el contacto con sus seres queridos y esperan con impaciencia recibir noticias de ellos

Desde 2005, el CICR ha desplegado actividades de socorro en favor de las personas más vulnerables entre los desplazados y la población residente Además de apoyar a las estructuras sanitarias, el CICR se encarga de rehabilitar las instalaciones de abastecimiento de agua, apoyar a la Media Luna Roja de Iraq, principal actor humanitario en la asistencia a los desplazados internos, en sus programas destinados a suministrar artículos esenciales a los desplazados internos y buscar a las personas desaparecidas.

Hisham Hassan, portavoz del CICR para Iraq


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