Volver a la página principal de la revista

Los jóvenes en acción

 

Lo que comenzó con una idea es hoy la mayor organización humanitaria del mundo, presente en 186 países y con decenas de millones de voluntarios. En junio, 500 jóvenes procedentes de 149 países asistieron a la 3ª Reunión Mundial de la Juventud de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Solferino, Italia. En ese lugar, Henry Dunant, de 31 años, quedó horrorizado ante las consecuencias de la batalla de Solferino y se preguntó qué se podía hacer para reducir el sufrimiento. La pregunta de Dunant sigue siendo pertinente hoy en día pues vivimos en un mundo desgarrado por los conflictos, la pobreza, la migración, la violencia, el cambio climático, las enfermedades y la discriminación. Su espíritu continúa inspirando la acción humanitaria.

Los líderes de la juventud reunidos en torno al tema “Los jóvenes en acción”, representan a decenas de millones de voluntarios jóvenes ante los desafíos humanitarios más apremiantes que se plantean hoy.

Amal Emam
Media Luna Egipcia

“No estoy en esta vida sólo por mí; tengo una responsabilidad con mi comunidad, con mi país. En la Media Luna Egipcia he encontrado una verdadera oportunidad de crecer yo y brindar un servicio a mi comunidad.”

¿Qué es lo que se llevarán de Solferino?

El sol cae a plomo en una inmensa extensión de campos segados. De los buses bajan hombres y mujeres jóvenes –algunos de los cuales han viajado durante tres días- con uniformes que lucen cruces, medias lunas y cristales, arrastrando valijas y mochilas.

Pocos minutos después se encuentran con otros jóvenes de todo el mundo. Intercambian insignias de sus respectivas Sociedades Nacionales y, durante cuatro días, compartirán carpas, comidas y debates en la 3ª Reunión Mundial de la Juventud de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que este año gira en torno al tema “Los jóvenes en acción”.

“Nos alojamos en carpas con personas de diversas etnias” dice Salimata Konan, una participante de la Cruz Roja de la Côte d’Ivoire. “Ni siquiera hablamos la misma lengua pero nos comunicamos. Mi vecino es chino y aunque parezca raro nos arreglamos para comunicarnos. Esto demuestra el principio de humanidad y me conmueve mucho.”

Moshe Ohayon Danenberg
Magen David Adom de Israel

 “Es muy importante atenerse a los principios y valores humanitarios porque en nuestra región a veces es muy difícil distinguir lo que se está haciendo: ¿está bien o está mal? Cuando se usan los principios y los valores se tiene un código para guiarse.”

Siguiendo los pasos de D unant

En estos mismos campos secos, hace 150 años, en junio de 1859, el joven hombre de negocios ginebrino Henry Dunant quedó horrorizado ante el sufrimiento innecesario y la muerte que dejó como secuela la batalla de Solferino. A falta de socorros especializados, organizó a la población local para transportar a los heridos y darles agua, alimentos y primeros auxilios. Después, escribió Recuerdo de Solferino, obra en la que concibió la idea de lo que hoy es el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

El espíritu de Dunant sigue inspirando a los jóvenes de hoy, dice Lyn García, presidenta del consejo nacional de la juventud de la Cruz Roja de Filipinas.

“Hay una parte en Recuerdo de Solferino, en la que su autor cuenta que nadie lo ayuda y él golpea puertas buscando a alguien que pueda darle una mano. Las mujeres acuden en su ayuda y él organiza un sencillo hospital”, relata.

“Relaciono ese episodio conmigo. Ahora soy yo la que pide a otras personas que ayuden a la Cruz Roja porque estamos aquí por la gente que sufre, estamos aquí por humanidad. Sin nosotros, ¿qué le ocurrirá al Movimiento, qué les ocurrirá a las personas vulnerables? Esto es lo que me inspira Henry Dunant.”

Salimata Konan
Cruz Roja de Côte d’Ivoire

 “En el futuro veo jóvenes haciéndose cargo de la situación, jóvenes que no temen ver dos personas del mismo sexo tomadas de la mano. Espero que en el próximo encuentro en Solferino haya muchas más personas par ticipando y que no oculten su opción sexual. A poyo la diversidad.”

La Reunión de la Juventud, que se celebra cada diez años, incluyó talleres y ejercicios prácticos sobre temas que eligieron los jóvenes por considerarlos importantes, como la prevención de la propagación del VIH, el reclutamiento de voluntarios y la creación de filiales, la manera de enfrentar desastres, el cambio climático, los derechos de los niños, el agua y el saneamiento, la migración forzada, el restablecimiento del contacto entre familiares y las normas mínimas del Proyecto Esfera.

Durante la noche se organizaron conciertos, competencias e intercambios culturales de artesanías, comidas, danzas y cantos bajo el lema “comparte y compara”. Además, se invitó a personas de todas las edades de todas las Sociedades Nacionales a participar en actividades en una “aldea humanitaria” y llevar una antorcha en la fiaccolata, una procesión anual que sigue los pasos de Dunant y sus voluntarios.

En 1859, la no discriminación fue importante para Dunant, quien ayudó a los soldados sin importarle de qué lado estaban. Este año la no discriminación también fue un tema que recorrió los actos que culminaron en una Declaración de la Juventud redactada en Solferino. Viajando en bus y a pie, 228 jóvenes llevaron la declaración en el “viaje de una idea” y la presentaron a los gobiernos, las Naciones Unidas, las organizaciones internacionales no gubernamentales y a los dirigentes de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

Yacid Estrada Santiago
Cruz Roja Colombiana

“En el taller explicamos cómo nos infectamos [con el VIH ] y el estigma que tuvimos que enfrentar y esto es lo que hace cambiar a la gente. Dicen: ‘ahora conozco a alguien con el VIH’ y el estigma disminuye.”

En la Declaración se pide a las Sociedades Nacionales que declaren “que la discriminación de cualquier clase es inaceptable en nuestro Movimiento, en particular la discriminación por razones de género y de orientación sexual”. Para Salimata Konan, la no discriminación es un aspecto esencial del futuro del Movimiento.

“He visto jóvenes que no tienen miedo de ver a dos personas del mismo sexo
tomadas de la mano. Espero que en la próxima Solferino participen muchas más personas y no oculten su opción sexual.”

Pero primero hay trabajo por hacer. Amal Emam, una voluntaria de la Media Luna Roja Egipcia dice que sólo con estar presente en Solferino ayudó a educar a los jóvenes que les costaba aceptar verla con turbante.

“Sé que para muchas personas muestro la diversidad”, dice Emam, una joven médica. “Solo miren mi corazón y mi mente y entonces podemos hablar. Veo a las personas como tales, corazones y mentes, no color y ropas. Sentir que te discriminan por la ropa y el color o la religión es realmente duro.”

Lyn Garcia
Cruz Roja de Filipinas

 “Hay que invertir en los jóvenes porque, ¿qué pasará cuando los jóvenes sean adultos? Si inver timos ahora en ellos, las personas que conduzcan la organización en el futuro sabrán cómo dirigirla y qué es lo bueno para ella.”

Sé el cambio que quieres ver

La diversidad enriquece la labor humanitaria, dice. Por ejemplo, durante un ejercicio realizado en un taller sobre derecho internacional humanitario, la tarea de su equipo consistió en hacer pasar a los jóvenes de un lado de una cuerda a otro. La solución parecía obvia: levantarlos y pasarlos por arriba. Pero como mujer musulmana, Amal Emam no se sintió cómoda dejándose alzar. Podría haber cedido a la presión social o abandonar el ejercicio.

“Es importante, cuando se buscan soluciones, tener presente que hay otras, porque la verdad no es una sola. Como jóvenes, tenemos el poder de pensar otras salidas.”

“Estoy segurísima de que había otras que tampoco se sintieron cómodas pero no lo dijeron. Hay que ser valiente para decir lo que sientes. La gente te seguirá y te ayudará.”

Al final, el grupo estuvo de acuerdo en hacer escalones con sus manos para pasar a los participantes del otro lado de la cuerda. A Amal Emam le gustó esta solución.

John Muathe
Cruz Roja de Kenya

 “Estando en el departamento de agua y saneamiento mi motivación es ver la sonrisa en la cara de una anciana cuando le llevas agua. Cuando tiene agua potable te dice ‘G racia s’ y me hace feliz, me siento realizado.”

“Me siento realmente orgullosa de ser parte de esta organización. Quizás si hubiera tenido estas ideas en otra organización no hubieran sido tenidas en cuenta. Es el poder de la gente de nuestro Movimiento.”

Amal nos cuenta que había sido voluntaria en diferentes organizaciones pero se sintió más a gusto con los principios fundamentales de humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad que propugna el Movimiento.

“Esto es algo único de nuestro Movimiento y de nuestras Sociedades Nacionales. Yo puedo ser médico y ofrecer ayuda pero si lo hago sin humanidad o imparcialidad faltará algo.”

Henry Dunant
Fundador del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

 “Todos pueden, de uno u otro modo, cada uno en su entorno y según sus capacidades, colaborar, en cierta medida, para llevar a cabo esta buena obra.”

La diversidad puede ser una cuestión que se plantee después de los desastres, dice Telma Tondo, de 25 años, voluntaria de la Cruz Roja Italiana desde 2001, que ayudó a organizar la Reunión de la Juventud. Estuvo presente tras el terremoto ocurrido en Abruzzo, Italia, y que costó la vida de más de 200 personas, entre ellas dos voluntarias de la Cruz Roja Italiana, Daniela Bortoletti y Martina Di Battista.

Después del terremoto, la Cruz Roja Italiana pidió a Telma que organizara un programa de terapia con payasos, para los niños que vivían en los campamentos, donde los conflictos entre la población local y los inmigrantes continuaron después del desastre. Ella y otros voluntarios animaron a los niños a que jugaran juntos, aunque sus padres apenas se hablaban.

Toshe Kamilarovski
Cruz Roja de la ex República Yugoslava de Macedonia

“La gente suele decir ‘Esto es trabajo de hombre y las mujeres deben quedarse en la casa y hacer las tareas del hogar y los hombres deben traer dinero a la casa’. Tal vez no podemos ser iguales físicamente por la diferencia de fuerza pero podemos ser iguales en nuestra mente. Creo que esto es muy importante para mi país.”

La fuerza en la diversidad

Yacid Estrada Santiago, coordinador comunitario de salud de la Cruz Roja Colombiana y miembro de RC/RC+, red de personas que viven con el VIH, dice que los jóvenes necesitan aprender a través de la experiencia.

“Una vez que uno conoce a alguien que vive con el VIH entiende realmente el lado humano de esto. De otro modo es solo una enfermedad que exige hacer esfuerzos para prevenirla.”

“Por ejemplo, en el taller explicamos cómo nos infectamos y el estigma que tuvimos que enfrentar. Esto verdaderamente hizo cambiar a la gente. Dijeron: ‘ahora conozco a alguien [con VIH]’.

“También destruye muchos mitos, como pareces enfermo, no puedes trabajar, probablemente no estás en buena salud.

Telma Tondo
Cruz Roja Italiana

 “En realidad, sentimos el temblor de tierra y no pensamos que era tan grande. Pero a la mañana siguiente cuando encendí la televisión empecé a preocuparme por esas personas.”


“Dicen: ‘No puedo creer que vivas con el VIH, no lo parece’, lo que es bueno, porque disminuye el estigma.”

La no discriminación puede ser un asunto de vida o muerte para las personas con VIH en Colombia, dice Yacid Estrada Santiago.

“Tenemos un conflictos interno con grupos armados y las personas que viven con el VIH se han convertido en blanco de dichos grupos. Reciben panfletos en los que les dicen que los pueden matar. Se ha vuelto un problema humanitario enorme.”

Hacer que se integren a las Sociedades Nacionales grupos más diversos de voluntarios puede ayudarlos a llegar a nuevos grupos vulnerables, afirma Frederike de Graaf, encargada de proyecto de la Cruz Roja Holandesa.

Mustafa Kazimi
Media Luna Roja Afgana

“Cuando hicimos la s exposiciones sobre el V IH mucha gente nos dijo ‘gracias’. No sabíamos que compartir máquinas de afeitar o usar la misma hoja de afeitar puede traer el VIH. La gente queda muy content a de aprender.”

“Somos una sociedad multicultural pero en los últimos años la sociedad ha cambiado tan rápido que las personas no han tenido tiempo de adaptarse. Esto trae algunas tensiones”, aclara.

Si la Cruz Roja Holandesa reclutara voluntarios de los grupos migrantes, por ejemplo, podría ayudar a los migrantes más viejos cuyos hijos ya no se sienten obligados a ocuparse de ellos.

Frederike De Graaf, que tiene a su cargo un programa llamado “Los jóvenes como agentes del cambio de comportamiento” utilizó “Los jóvenes en acción” para crear diversos instrumentos que pueden servir en todo el mundo para ayudar a los jóvenes a producir un cambio.

“Tratamos de que las personas sean conscientes de sus propios prejuicios, porque pienso que es muy humano tener prejuicios. Pero se les puede dar los instrumentos para darse cuenta de ello y transformarlo en algo positivo. Podrán pasar la consigna a otros.”

Amira Ben Ali
Media Luna Roja Tunecina

 “Al principio era sólo una voluntaria pero ahora soy más. Puedo hacer muchas cosas por la humanidad y hacer muchos cambios en el mundo. No dejaré de trabajar en la Media Luna Roja.”

Un grave problema

Centrarse en los Principios Fundamentales del Movimiento ha sido muy útil en situaciones de conflicto, dice Moshe Ohayon Danenberg, voluntario coordinador, enfermero y paramédico de una ambulancia de cuidados intensivos de su Sociedad Nacional, el Magen David Adom de Israel.

“Pienso que si educamos a nuestros jóvenes conforme a los principios y valores probablemente influiría en toda la sociedad, especialmente en el conflicto armado que aún tenemos.”

“A este respecto tenemos mucho que aprender de la Media Luna Roja Palestina, porque son una Sociedad antigua y tienen muchos programas humanitarios de socorro y saben cómo usar los principios y valores.”

Ernest P. Nyame-Annan
Cruz Roja de Ghana

 “Lo que uno hace ahora tendrá efecto en el futuro. ¿Influirá positivamente en la sociedad o negativamente? El futuro depende de lo que se haga hoy.”

“Creo que el Movimiento crecerá porque ahora mismo nuestro mundo está en un grave problema. No importa quién los causó, pero están aquí. No nos queda otra opción que empezar a abordarlos.”

Para los 500 jóvenes presentes en la reunión, el trabajo difícil empezó una vez que volvieron a sus países y a sus Sociedades Nacionales para enfrentar a ‘los Solferinos de nuestros días’.

Muchos jóvenes resolvieron aplicar ideas recogidas de otras Sociedades Nacionales. Vidiana Xareal, de la Cruz Roja de Timor-Leste, tenía claro lo que iba a hacer. “Quiero ayudar a mis amigos a que se comprometan como jóvenes y darles información sobre la Cruz Roja, la seguridad vial, las drogas, los cigarrillos y el VIH”, dice.

Vidiana Xareal
Cruz Roja de Timor-Leste

“En Solferino conversé con jóvenes de todo el mundo y con ellos obtuve informaciones. Iré a mi país y examinaré con los jóvenes el mejor método de llevar a la práctica esas ideas.”

Resumiendo el entusiasmo y la energía de muchos participantes, Nehanda Higinio, de la Cruz Roja de Belice, escribió en un blog en www.ourworld-yourmove. org, “Esta experiencia me abrió los ojos al poder que tenemos como jóvenes para cambiar el mundo. Tengo muchas ganas de volver a casa y compartir con todos lo que he aprendido.”

Ernest P. Nyame-Annan, de la Cruz Roja de Ghana, dice que los jóvenes necesitan a todo el Movimiento para comprometerse.

“Dependerá de lo que hagamos hoy. Si seguimos haciendo la misma cosa tendremos los mismos resultados en los próximos 150 años. Pero si nos damos cuenta de que hay tantas cosas que debemos cambiar y empezamos hoy, entonces el futuro será más luminoso”, asegura.

“Nos corresponde a usted y a mí hacerlo. Su cabeza, su corazón, su mano. Unámoslos para cambiar el mundo.”

Rosemarie North
Redactora de Cruz Roja Media Luna Roja.


“Los jóvenes en acción”, Seibou Traore de la Cruz Roja de Côte d’Ivoire se presenta a sus colegas de la Cruz Roja Canadiense.
©MARKO KOKIC / CIRC

 

 

 

La acción
de los jóvenes


Intenso intercambio de insignias en el gran encuentro “Los jóvenes en acción”.
©MARKO KOKIC / CIRC

 

 

 


Los participantes se divierten en un taller.
©MARKO KOKIC / CIRC

 

 

 


Cooperando durante una demostración de una unidad de intervención en situaciones de emergencia.
©MARKO KOKIC / CIRC

 

 

 


El Presidente del CICR, Jakob Kellenberger, conversando con una participante.
©MARKO KOKIC / CIRC

 

 

Recuerdo de Solferino
Henry Dunan


El sol del día 25 [de junio de 1859] alumbró uno de los más espantosos espectáculos que puedan ofrecerse a la imaginación. Todo el campo de batalla está cubierto de cadáveres de hombres y de caballos; los caminos, las zanjas, los barrancos, los matorrales, los prados están sembrados de cuerpos muertos que, en los accesos a Solferino están, literalmente, amontonados.

Quien recorre este interminable teatro de los combates de ayer encuentra a cada paso, y en una confusión sin igual, indecibles desesperaciones y todo género de miserias.

Conseguí […] reunir a cierto número de mujeres del pueblo, que secundan, lo mejor que pueden […], es necesario dar de comer y, sobre todo, de beber a personas que mueren, literalmente, de hambre y de sed; además, hay que vendar las heridas, o lavar los cuerpos ensangrentados, cubiertos de barro y de parásitos […]

Pero las mujeres de Castiglione, viendo que no hago distinción alguna de nacionalidad, siguen mi ejemplo […]. “Tutti fratelli”, repetían con emoción.

Pero, ¿por qué haber descrito tantas escenas de dolor y de desolación […]?

Permítasenos responder a estas muy naturales preguntas formulando esta otra:

¿No se podrían fundar sociedades voluntarias de socorro cuya finalidad sea prestar o hacer que se preste, en tiempo de guerra, asistencia a los heridos? Lea la obra que cambió la historia en www.cicr.org/spa

 

 

 

 

La diversidad
en acción

 


Las comidas brindan una oportunidad para compartir.
©MARKO KOKIC / CIRC

 

 

 


No sería un campamento de la juventud sin las tradicionales literas.
©MARKO KOKIC / CIRC

 

 

 


Un amigo lanudo.
©MARKO KOKIC / CIRC

 

 

 


El Secretario General de la Federación Internacional, Bekele Geleta, haciendo un gesto por la humanidad.
©JEAN-CHARLES CHAMOIS / FEDERACIÓN INTERNACIONAL

 

 

Declaración de la Juventud


Los jóvenes presentaron en Ginebra la Declaración de la Juventud aprobada en la reunión, celebrada en Solferino a los dirigentes políticos y humanitarios. He aquí un extracto:
Hacer más, hacerlo mejor, lograr más
Nosotros, los jóvenes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, congregados en el campo de batalla de Solferino, reafirmamos la visión que tuvo Henry Dunant a los 31 años. Su visión de la humanidad cambió el mundo y nos unió bajo el emblema común de la esperanza. Ciento cincuenta años más tarde, lo que fue una intuición genial se ha transformado en un movimiento humanitario mundial de 100 millones de voluntarios de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja.

Nosotros, los jóvenes de 150 países, en representación de los 50 millones de voluntarios jóvenes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, nos hemos reunido para definir nuestra visión de la humanidad y abordar los Solferinos de nuestros días. La pobreza, los conflictos, la violencia, la migración, las enfermedades, la discriminación y el cambio climático son algunos de los problemas que siguen causando el sufrimiento de cientos de millones de personas en todo el mundo.

Nuestra generación se enfrenta a cambios sin precedentes. Al igual que Henry
Dunant movilizó al pueblo de Solferino para aliviar el sufrimiento después de la batalla, y luego hizo un llamamiento al mundo para que se concediera el acceso de personal humanitario a los heridos, nosotros nos hemos movilizado y hacemos ahora un llamamiento a los dirigentes de todo el mundo para que:
• reconozcan a los jóvenes como agentes del cambio; fomenten las aptitudes y capacidades singulares que sólo los jóvenes pueden aportar, como la comunicación intercultural y el uso innovador de la tecnología;
• incorporen a los jóvenes en los procesos de adopción de decisiones y de planificación en todos los niveles;
• promuevan un papel más importante para los jóvenes en la formulación y ejecución de programas con el fin de fortalecer a sus comunidades; y
• aumenten la focalización en la educación académica y no académica entre pares como método principal de prevención.

Hablamos con una sola voz y exhortamos a la comunidad internacional a trabajar con nosotros para hacer más, hacerlo mejor y llegar más lejos.

Léase la declaración completa en www.cicr.org/spa o www.ifrc.org

 


Luces de esperanza


Las antorchas antes de la “fiaccolata”.
©COLLIN PIERCE / FEDERACIÓN INTERNACIONAL

 

 

 


Los lugareños acogen con entusiasmo a los miles de personas que siguen los pasos de Henry Dunant.
©COLLIN PIERCE / FEDERACIÓN INTERNACIONAL

 

 

 


La multitud se reúne antes de la procesión.
©COLLIN PIERCE / FEDERACIÓN INTERNACIONAL

 

 

 


Fuegos artificiales para culminar la noche.
©COLLIN PIERCE / FEDERACIÓN INTERNACIONAL

 

 

Arriba

Contáctenos

Créditos

Webmaster

©2009 

Copyright