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“Aquí todos somos iguales”

 

El CICR y la Cruz Roja de Nigeria llevan las mejores prácticas de primeros auxilios, basadas en las investigaciones más recientes, a las comunidades donde la atención básica de emergencia no está al alcance de la mano y los suministros son escasos.

Hace cuatro años, Brian Azi Nyam, de 26 años, fue presa del fuego cruzado tras estallar los enfrentamientos entre sectas en la inestable ciudad de Jos (Nigeria). Él y su mejor amigo resultaron heridos por los disparos. Nyam pidió auxilio pero nadie los socorrió, y su amigo murió en la calle.

A la hora del almuerzo, en el curso de primeros auxilios de la Cruz Roja de Nigeria, Nyam explica que si él en ese momento hubiera tenido una capacitación o hubiese formado parte de un equipo de rescate de emergencia, habría podido salvarle la vida a su amigo.

Desde 2009, el CICR y la Cruz Roja de Nigeria han capacitado a 2.755 miembros de la comunidad en 105 localidades de Nigeria. Los que siguen estos cursos aprenden aptitudes básicas para salvar vidas e intervenir en caso de emergencia. Los alumnos de las aldeas rurales señalan que también se les está enseñando nociones para intervenir en caso de accidente cuando los hospitales se encuentran demasiado lejos para llevar a las víctimas.

Los talleres también son la expresión de una dinámica social que sigue siendo difícil de alcanzar en gran parte del norte de Nigeria.

En la última década, miles de personas han resultado muertas a raíz de la violencia entre comunidades en esta región. Los habitantes de Jos dicen que a los cristianos todavía les da miedo ir a los barrios musulmanes y, a su vez, los musulmanes siguen temiendo a los barrios cristianos. Cristianos, musulmanes y etnias rivales asisten a la misma clase y aprenden a prestar a sus adversarios los mismos cuidados que a sus amigos.

“Aquí no hacemos diferencia entre cristianos y musulmanes”, afirma Victoria en su tercera jornada de formación. “Ni siquiera sabemos si éste o aquél es cristiano o musulmán”, añade la estudiante, refiriéndose a una eventual víctima a la que prestaría ayuda algún día. “¿Por qué no voy a atender a esta persona? Todos somos iguales”.

La violencia en Nigeria es en apariencia de origen religioso ya que a menudo se enfrentan cristianos y musulmanes, pero en realidad el problema viene de una compleja combinación de disensos políticos, socioeconómicos e ideológicos. Se presume que solo este año los militantes islamistas han matado a cerca de 500 personas, principalmente en el norte del país. En el sur, los grupos militantes siguen amenazando la estabilidad del delta del Níger. Según Human Rights Watch, en Jos, que está ubicada en una región del norte llamada el “cinturón central”, más de 1.000 personas han perdido la vida en enfrentamientos sectarios en los últimos dos años.

Los dirigentes de la comunidad seleccionan a estudiantes de primeros auxilios que sean representativos de la zona de procedencia. Capacitar a estudiantes de grupos rivales también ayuda a la Cruz Roja de Nigeria o al CICR a mantener su neutralidad, permitiendo que todos los grupos reciban una formación sin distinción alguna.

Según explica Ghali Bashir Adam, el instructor de la Cruz Roja de Nigeria, técnicas sencillas, como enseñar a los estudiantes a garantizar su propia seguridad y abrir las vías respiratorias de las víctimas inconscientes, son los elementos más importantes del taller que él organiza. Con escasos recursos, se enseña a los estudiantes las diversas maneras en que puede utilizarse un trozo de tela para el tratamiento de una urgencia, como por ejemplo atar a una tabla a una persona que sufre una lesión en la médula espinal para inmovilizarla y evitar así una lesión mayor. Cuando una persona sangra en exceso, se puede detener la hemorragia mediante compresión directa y luego se le hace beber un vaso de agua, explica Adam.

Los capacitadores también siguen nuevos cursos para perfeccionar sus conocimientos y aprender las últimas técnicas de primeros auxilios. Estas técnicas se van actualizando y, por lo tanto, simplificando de modo que pueden llevarse a cabo en condiciones de intensa presión, indica Adam. Las nuevas investigaciones científicas también se añaden al repertorio de los socorristas, como el reciente descubrimiento de que a las víctimas adultas que son halladas sin respiración a menudo les queda oxígeno en el corazón y se les puede ayudar mediante compresiones inmediatas.

Más allá de la capacitación en primeros auxilios, Adam dice que el trabajo en equipo entre diversos grupos religiosos y étnicos da a los participantes una perspectiva que no se puede enseñar en una conferencia.

“Esta formación particular contribuye enormemente a unir a las comunidades que han sufrido la violencia”, explica fuera de un tranquilo dispensario situado cerca de un puesto de control militar instalado para intervenir si estallan los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos. “Esto contribuye a la reconciliación”.

El personal que interviene en casos de emergencia asegura que los estudiantes aspiran a ser imparciales, pero no siempre les es fácil. La neutralidad es un proceso continuo, ya que si bien ellos no tienen favoritismos, el mundo que los rodea sí los tiene.

Friday Apuwa Danlad es voluntario de la Cruz Roja de Nigeria y como miembro de los equipos de intervención en casos de emergencia durante más de 12 años, ha estado en primera línea tras por lo menos 18 explosiones de bomba, accidentes y enfrentamientos sectarios. Al igual que otros voluntarios, Danlad asegura que su papel es atender a los heridos y mantenerse al margen del conflicto. Pero en situación de atentado con bomba, o en un barrio que se ha visto afectado por la violencia sectaria, a menudo se le reconoce por su apariencia cristiana y no por el emblema que hay en su chaleco rojo.

Si Danlad tiene que trasladar a un musulmán herido a un hospital cerca de su casa, les pide a sus colegas musulmanes que lo hagan. Del mismo modo, se hará cargo de un herido si el hecho de llevarlo al barrio cristiano puede poner en peligro a sus colegas musulmanes. Durante un conflicto, los miembros de los equipos de rescate a menudo son acusados de ayudar a un bando en detrimento del otro. Según Danlad, la formación basada en la comunidad contribuye a realzar el perfil de la Cruz Roja de Nigeria, haciendo que las misiones sean más seguras y potencialmente más eficaces.

“Necesitamos sensibilizar, tanto a la sociedad cristiana como a la musulmana, sobre el cometido de la Cruz Roja”, dice. “Así cuando se produce una situación de emergencia, la Cruz Roja no corre peligro”.

En los centros de formación, los estudiantes ponen de relieve que no todas las necesidades de emergencia en Nigeria están vinculadas con el conflicto. Al igual que muchos países de África, Nigeria carece de médicos y hospitales, y los heridos a menudo tienen que recorrer grandes distancias para recibir cualquier tipo de ayuda.

Un estudiante de contabilidad de 23 años, Sani Garba Maren, es socorrista en un pueblo de las afueras de Jos. Cuando la casa del vecino se incendió, los hijos, una niña y un niño, sufrieron graves quemaduras y fueron trasladados al hospital en vehículo. La niña murió antes de que pudiera recibir tratamiento.

Al igual que Nyam, que lamenta la pérdida de su mejor amigo, Maren se pregunta si podría haber salvado la vida de la pequeña.

“Ahora que hemos aprendido a sanar a una persona con quemaduras en la piel”, dice, “sé que me siento preparado para ayudar con mis pocos materiales”.

Heather Murdock
Periodista independiente en Abuja, Nigeria.


Los estudiantes aprenden a trasladar a una persona con lesión de la médula espinal durante la formación impartida por la Cruz Roja de Nigeria y el CICR en el estado de Plateau, Nigeria, en mayo. Fotografía: ©Heather Murdock

 

 

 

 

 

 


“Aquí no hacemos diferencia entre cristianos y musulmanes… Ni siquiera sabemos si éste o aquél es cristiano o musulmán”.
Victoria John, alumna de los cursos que imparten el
CICR y la Cruz
Roja de Nigeria.


 

 

 

 

 

 


En un dispensario situado en la zona más álgida de la violencia entre las comunidades cristianas y musulmanas, estudiantes de todos los credos aprenden a liberar las vías respiratorias de una persona inconsciente y lo que significa el principio de imparcialidad. Fotografía: ©Heather Murdock

 

 

 

 

 

 

 

¡Más en la web!

Ghali Bashir Adam de la Cruz Roja de Nigeria explica que las personas comunes y corrientes pueden atender a sus seres queridos en situaciones de emergencia y salvarles la vida gracias a técnicas de primeros auxilios más sencillas. La Cruz Roja China dispensa las mejores prácticas de primeros auxilios en un país extenso y diverso. www.redcross.int

 

 

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