Cronología de las Sociedades
Nacionales:

150 años
de acción
humanitaria

 

Cruz Roja de Seychelles
1935, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde agosto de 1989.

Cruz Roja Etíope
8 de julio de 1935.

Media Luna Roja Afgana
9 de abril de 1934.

Cruz Roja de Sri Lanka
1936, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 1 de abril de 1949.  

Cruz Roja de Sierra Leona
1937, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 16 de agosto de 1962.

Cruz Roja Hondureña
24 de septiembre de 1937.

Media Luna Roja de Kazajstán
1938, como parte de la Alianza de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de la URSS. Independiente desde el 26 de marzo de 1992.

Cruz Roja de Mongolia
16 de junio de 1939.

Cruz Roja Irlandesa
6 de julio de 1939.

Cruz Roja de Papua Nueva Guinea
1939, como parte de la Cruz Roja Australiana. Independiente desde el 7 de abril de 1976.

Cruz Roja de las Bahamas
1939, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 23 de junio de 1975.

Cruz Roja de Trinidad y Tobago
12 de julio de 1939, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 5 de mayo de 1963.

Cruz Roja de Surinam
20 de junio de 1940, como parte de la Cruz Roja Neerlandesa. Independiente desde 1975.

Cruz Roja de Antigua y Barbuda
1941, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 22 de julio de 1983.

Cruz Roja de Uganda
1941, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 30 de julio de 1964.

Cruz Roja de Mauricio
1941, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 18 de diciembre de 1973.

Cruz Roja de Nigeria
1942, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 29 de septiembre de 1960.  

Cruz Roja de Saint Kitts y Nevis
22 de febrero de 1942, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 24 de julio de 1985.

Media Luna Roja Árabe Siria
30 de mayo de 1942. (Conocida como Media Luna Roja de la República Árabe Unida de septiembre de 1959 a septiembre de 1961; Media Luna Roja Árabe Siria desde 18 de febrero de 1962).

Cruz Roja Indonesia
17 de septiembre de 1945, como sección Indonesia de la Cruz Roja Neerlandesa; se traspasa la autoridad a la Cruz Roja Indonesia el 16 de enero de 1950.

Cruz Roja de la ex República Yugoslava de Macedonia
17 de marzo de 1945, como parte de la Cruz Roja Yugoslava. Independiente desde el 21 de mayo de 1992.           

Cruz Roja de Liechtenstein
30 de abril de 1945.

Cruz Roja Libanesa
9 de julio de 1945.

Cruz Roja de la República Popular Democrática de Corea
18 de octubre de 1946.

Cruz Roja de Vietnam
23 de noviembre de 1946.

Cruz Roja de Filipinas
13 de enero de 1947.

Media Luna Roja de Pakistán
20 de diciembre de 1947. (Cruz Roja de Pakistán de 1947 a 1973).

Media Luna Roja de Jordania
27 de diciembre de 1947.

Cruz Roja de Botsuana
1948, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 17 de enero de 1968.

Media Luna Roja de Brunei
1948, como parte de la Cruz Roja Británica. Independiente desde el 1 de agosto de 1983.

Media Luna Roja de Malasia
1948, como parte de la Cruz Roja Británica (Cruz Roja de Malasia de 1948 a 1975). Independiente desde el 22 de noviembre de 1957.

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Los principios detrás
de las rejas

En diez de 14 cárceles de Irlanda, un grupo de voluntarios de la Cruz Roja Irlandesa en régimen especial* utiliza los Principios Fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja para ayudar a los hombres a superar sus problemas, transformar la cultura de la prisión, reducir la violencia y mejorar la salud física y psicológica de los reclusos. Desde que se puso en marcha el programa de salud y primeros auxilios comunitarios (mediante la colaboración entre el Servicios de Prisiones de Irlanda, Comité Nacional para la Formación Profesional y la Cruz Roja Irlandesa) el porcentaje de peleas con instrumentos cortantes hechos a mano ha descendido del 97% al 10% en un año, con lo cual se redujo el número de personas heridas yy los costos de atención de salud en la cárcel. Pero lo extraordinario de este programa es que los voluntarios no son externos a la prisión, sino que se trata de los propios reclusos. Los presos, luciendo unas camisetas negras con los siete Principios Fundamentales impresos en la espalda, llevan a cabo una serie de proyectos: desde la promoción de la higiene hasta el asesoramiento sobre VIH y la prevención de la violencia, que los funcionarios de salud de las cárceles intentaron realizar pero no pudieron. Las fotos y palabras que figuran a continuación cuentan la historia de esos voluntarios y de las vidas que han cambiado. Fotografía: ©Jarkko Mikkonen/Federación Internacional

*Nota al pie de página 16: La Cruz Roja Irlandesa acepta que se otorgue a algunos presos el régimen especial de Reclusos Voluntarios de la Cruz Roja Irlandesa. Si alguno desea seguir siendo voluntario una vez liberado, debe presentar su solicitud del mismo modo que cualquier otra persona y cumplir todos los requisitos exigidos.

 

“No apreciaba para nada la vida”, cuenta Eddie, un recluso de la cárcel de Wheatfield refiriéndose a su vida antes de que fuera condenado hace casi nueve años. “Vagaba por las calles, me drogaba, robaba coches, hacía todo lo que no debía hacer. Cada vez me metía en más líos hasta que terminé entre cuatro paredes con una condena a perpetuidad”.

“Dos cosas me cambiaron la vida: el psicólogo [de la cárcel] y las actividades con la Cruz Roja Irlandesa”. El psicólogo ayudó a Eddie a superar sus emociones, mientras que la Cruz Roja Irlandesa le dio un objetivo y un sentido en la vida. Los presos que trabajan como voluntarios siguen un curso intensivo de salud y primeros auxilios comunitarios, que abarca las nociones básicas de primeros auxilios, la prevención de enfermedades, la promoción de la salud y la movilización de la comunidad. Fotografía: ©Jarkko Mikkonen/Federación Internacional

Los siete Principios Fundamentales del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja son un elemento primordial para la eficacia del programa. “Desde el primer día, los voluntarios aprenden lo que son los Principios Fundamentales”, dice el creador del programa, el Dr. Graham Betts-Symonds, que trabajó para la Federación Internacional y ahora es el director del programa de salud y primeros auxilios comunitarios del Servicio de Prisiones de Irlanda.

“Los presos conocen bien los Principios Fundamentales, y no solo porque los leyeron en un libro. Pueden explicar lo que significan en la vida diaria de la cárcel. Neutralidad para ellos quiere decir no tomar partido por una pandilla contra otra. No guardar rencor. Es muy importante y esto cambia toda la dinámica de la vida carcelaria”. Fotografía: ©Ombretta Baggio/Federación Internacional

“El proyecto más importante y difícil que realizaron los voluntarios fue la amnistía por posesión de armas”, asegura John(1), voluntario de la Cruz Roja Irlandesa. En Wheatfield, el gran problema que había con los internos era que solían herirse con cuchillos hechos a mano. “Cada dos semanas había un recluso con cortes. En un momento uno estuvo a punto de morir”.

John y otros voluntarios organizaron reuniones con los reclusos y las autoridades carcelarias para decidir qué se podía hacer. Finalmente, se pusieron de acuerdo en declarar una amnistía por la posesión de armas, que permitía a los reclusos entregar las armas en forma anónima. “Pero preguntamos: ‘¿Cómo vamos a empezar esto y conseguirlo?’, y propuse: ‘Usemos los siete Principios Fundamentales. Cada día uno distinto en una cuenta atrás, desde el séptimo al primero”.

“Comenzamos con humanidad”, dice John, que añadió que en los días cinco y seis, los internos comprendieron los principios en los que se basaba el programa y que en pocos días la amnistía iba a expirar. Hoy en la cárcel casi no hay peleas con instrumentos cortantes hechos a mano. “Y la Cruz Roja Irlandesa debe sentirse orgullosa de ello, porque nunca antes había pasado algo así. Los principios están sirviendo para ahorrar tiempo al personal médico de urgencia y evitarle a la gente ir al hospital. Es un ahorro enorme para el presupuesto”. Fotografía: ©Ombretta Baggio/Federación Internacional
(1) Nombre ficticio

El programa se inició en 2009, cuando Betts-Symonds comenzó a idear la forma de mejorar el acceso a la atención de salud en la cárcel de Wheatfield de forma integral. “La atención de salud en la cárcel era muy reactiva”, dice y añade que la higiene era deficiente y los presos no se preocupaban por su salud. “Los presos iban a la enfermería cuando estaban enfermos. A nadie se le ocurría pensar en cómo vivir mejor y de manera más saludable”.

Así pues, Betts-Symonds decidió aplicar las lecciones que había aprendido durante las misiones humanitarias, en las que ayudó a las comunidades locales a idear sistemas para la gestión y la mejora de su propia salud. En el entorno carcelario, eso significaba constituir comités comunitarios de salud, integrados por personal de salud de la prisión, personal docente y voluntarios. “La comunidad local en una cárcel son los presos. Así que lo que necesitábamos era algo que impulsara la acción y fomentara la autonomía dentro de esa comunidad”.

La clave para lograr ese sentido de pertenencia dentro de la comunidad fue trabajar con los propios presos, dice Lydia O’Halloran, directora del programa de salud y primeros auxilios comunitarios de la Cruz Roja Irlandesa, que también desempeñó un papel preponderante en la formación en el marco del programa. “La Cruz Roja Irlandesa tuvo la idea de capacitar a voluntarios entre los presos en las cárceles de Irlanda, algo que nunca  antes había ocurrido en el mundo”. Fotografía: ©Ombretta Baggio/Federación Internacional

 “Mi padre murió de SIDA cuando yo tenía 10 años y mi madre cuando yo tenía 15”, cuenta Ryan, otro voluntario de la Cruz Roja Irlandesa en la cárcel de Wheatfield. “Después de que murió mi madre, me sumí en las drogas y el alcohol”.

“Cuando entré a la cárcel, mi vida era un caos”, recuerda Ryan, que añadió que tenía mucho miedo de haber contraído el VIH.

Otro voluntario de la Cruz Roja en Wheatfield ayudó a Ryan a hacerse una prueba de VIH. “Dio negativo y me saqué un gran peso de encima. La vida me estaba dando una segunda oportunidad”.
Decidió aceptar la propuesta de John de hacerse voluntario de la Cruz Roja. “Me enseñó los primeros auxilios y me encantó. No podía creer que fuera capaz de manejar estas cosas. Nunca tuve confianza en mí. Así es como empezó todo y no he mirado hacia atrás”.

Dice que es muy satisfactorio ayudar a otros reclusos a superar el tipo de adicciones que antes tuvo que superar él. “Siento que doy a otros muchachos un poco de esperanza” –dice–. “Cuando llegué a la cárcel, era un drogadicto y un alcohólico, y sé lo que se siente. Era realmente la ayuda que necesitaba”.

“Si fuera posible me gustaría continuar con la Cruz Roja cuando salga. No quiero volver a ser el otro Ryan ni vivir esa vida, eso no va a suceder”.
Fotografía: ©Jarkko Mikkonen/Federación Internacional

Los siete Principios Fundamentales del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja adaptados al entorno carcelario.

Humanidad
Mostramos bondad, comprensión y respeto a todo los que nos dirigimos.

Imparcialidad
No hacemos distinción entre las diferentes nacionalidades, culturas y delitos, tratamos a todos por igual.

Neutralidad
No tomamos partido en ningún asunto ni discusión.

Independencia
Somos independientes del Servicio de Prisiones de Irlanda pero seguimos sus normas.

Voluntariado
No perseguimos ninguna ganancia. Lo hacemos porque nos proporciona una enorme satisfacción.

Unidad
Una sola Cruz Roja, trabajamos todos como un solo equipo.

Universalidad
La Cruz Roja es igual en todas las cárceles irlandesas, comparte responsabilidades y espera establecerse en todas.


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