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Crisis en los balcanes

por Jean-François Berger, Johannes Løvhaug y Ellen Berg Svennæs

El conflicto entre la OTAN ha terminado, pero en los años venideros habrá que prestar asistencia a las víctimas. Todos los integrantes del Movimiento están movilizados y los voluntarios de las Sociedades Nacionales de Albania, Macedonia y Yugoslavia trabajan sin descanso para reconfortar a aquellos cuya vida se ha visto trágicamente desbaratada.

¿Cuáles son las prioridades y los recursos del Movimiento? ¿Cómo distribuir la ayuda humanitaria, habida cuenta de los numerosos riesgos y trampas de explotación que obstaculizan el acceso a las víctimas? Informes del terreno.

Para cientos de miles de albaneses que huyen de Kosovo, reanudar lazos con sus seres queridos es primordial. La Cruz Roja recurre a la tecnología moderna para ayudarles.

Identidad perdida

Besnik Shane*, residente de Prizna, llegó a Kukes el 16 de abril con 17 familiares». Este clase de mensaje, transmitido por radio tres veces al día, a menudo es el único medio de hacer saber a las familias que sus parientes están vivos y quieren tener noticias suyas, dondequiera que estén. Frente a la avalancha de solicitudes de ayuda para dar con el paradero de familiares, el CICR y la Cruz Roja Albanesa (CRA) han organizado un sistema de mensajes que se difunden por Radio Tirana y los servicios en idioma albanés de Deutsche Wellen, y Voice of America.

* Nombre ficticio

 

 

S.O.S.

Basta con ver la cantidad de gente que hay en las oficinas de correo y en torno a las escasas cabinas públicas para hacerse una idea de la ansiedad que impera y de lo importante que es el teléfono. A efectos de complementar esta red, el CICR ha puesto al servicio de los refugiados, un sistema de comunicaciones vía satélite, que puedan utilizar para hablar con el familiar que quieran durante un minuto sin tener que pagar. Este primer contacto puede dar lugar a una solicitud de reunificación familiar o bien, a alguna clase de ayuda financiera de los familiares que están en el extranjero.

Para quienes acaban de llegar, la mínima información es vital y, muchas veces, los rumores se confunden con la realidad por la imperiosa necesidad de tener alguna certeza. Los periódicos publican listas de personas que quieren tomar contacto con sus familiares, junto con el número de teléfono de las secciones de la Sociedad Nacional, y datos precisos sobre las zonas de tránsito. La CRA que está bien implantada por todas partes, no escatima esfuerzos para ofrecer servicios de búsqueda a escala de distrito.

Una mina de información en la red

A efectos de apoyar esta tarea masiva, la Agencia Central de Búsquedas del CICR, con sede en Ginebra, en coordinación con las Sociedades Nacionales de los países que han acogido a algunos exiliados, ha creado el primer programa de búsqueda y comunicación de la World Wide Web. Actualmente, se pueden enviar mensajes Cruz Roja por correo electrónico o buscar en el repertorio electrónico con el nombre y apellido de muchas personas que buscan a sus familiares.

Además de los millares de solicitudes para volver a tomar contacto con la familia, hay que tener presente que la mayoría de quienes forman parte de este éxodo han perdido sus documentos, ya que por lo general, cuando se disponían a huir, se les confiscaba el pasaporte y la matrícula del coche, lo que complica aún más las consecuencias del drama que viven.

Jean-François Berger

 
 

En plena desesperación

La peor pesadilla de Hamide Bugari comenzó cuando huyó de Kosovo a pie con sus siete hijos pequeños. En un determinado momento se dio cuenta de que sólo podría seguir adelante si conseguía que alguien se ocupara de alguno de los más chicos. Uno hombre con un tractor le prometió llevar a Pranvera, su hijita de un año, a Albania donde no correría peligro. Cuando llegó allí con sus otros hijos, no pudo loca-lizarla.

«Quiero saber si está viva, con eso me basta; es tan pequeña que temo que no haya sobrevivido si no pudieron cruzar la frontera a tiempo y se les obligó a quedarse a la intemperie en Kosovo», dice Hamide.

Por el momento, se encuentra en un campamento de Albania y, por conducto de la Cruz Roja, tratar de encontrar a Pranvera.

La unidad de búsqueda del CICR ha transmitido mensajes por las emisoras habituales, solicitando información sobre la niñita.

«Cuando le pedí ayuda al hombre del tractor, estaba agotada y no hubiera podido dar un paso más con ella en brazos; mis otros hijos estaban muertos de miedo; el menor de los varones tiene dos años y para poder cuidarlos tuve que pedirle al hombre del tractor si podía llevarse a Pranvera con él hasta aquí. Escribí el nombre y apellido de él, pero es el único dato que tengo».

Hamide está totalmente desesperada y todos los días debe hacer un esfuerzo sobrehumano para cuidar de los otros seis.

«No tengo siquiera una foto de Pranvera. Desde que nació, no han cesado los combates en Kosovo y nunca pudimos llevarla al fotógrafo». Las únicas imágenes que todavía posee son las que guarda en su memoria.

Johannes Løvhaug y Ellen Berg Svennæs

Jean-François Berger

Johannes Løvhaug y Ellen Berg Svennæs
Johannes Løvhaug, periodista del diario noruego Dagbladet.
Ellen Berg Svennæs, Delegada de información de la Federación, en Tirana, Albania.



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