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¿Quién se ocupa de qué en los albores del siglo XXI?
Jean-François Berger


Un siglo después de que Henry Dunant recibiera el Premio Nobel de la Paz, ¿cómo podemos desarrollar el derecho y la acción humanitarios para aliviar con mayor eficacia el sufrimiento provocado por los conflictos armados en este planeta nuestro cada vez más frágil y más poblado?

En momentos en que las consecuencias de los atentados del 11 de septiembre alteran considerablemente el orden mundial, nos preguntamos, ¿cuáles son los nuevos rostros de la guerra? ¿Cómo proteger mejor a las víctimas de conflictos armados? ¿Cuáles son los respectivos deberes de los diversos actores -políticos, militares, económicos, humanitarios y relacionados con los medios de comunicación- respecto a las crisis actuales y futuras?
Estas preguntas figuraban en el orden del día de la Conferencia sobre Acción y Derecho Humanitarios, celebrada en la Asamblea Nacional, el 27 y 28 de noviembre de 2001, en París. Esta reunión fue organizada por el CICR y la Cruz Roja Francesa, con el apoyo de Médecins sans Frontières, Médecins du Monde, Handicap International, Action contre la Faim y Première Urgence. La Asamblea Nacional, el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Defensa, de Francia, también contribuyeron a este encuentro sin parangón. Más de 40 oradores animaron los debates. En este artículo citamos fragmentos de algunas intervenciones.

Raymond Forni
Presidente de la Asamblea Nacional francesa

"Las asambleas parlamentarias, electas democráticamente, tienen el deber de hacer respetar lo que les confiere su legitimidad, es decir, los derechos inalienables del ser humano. Aquí, cuando la miseria y la exclusión afectan a algunos de nuestros conciudadanos; allá, en el frente de los conflictos armados, cuando gente inocente es víctima de guerras que no han querido. Las organizaciones humanitarias cumplen su función cuando nos solicitan que, en calidad de ciudadanos o representantes electos, tomemos medidas y nos opongamos a ese sufrimiento insostenible e inaceptable. (…) El nuevo desorden mundial en el que está sumida la humanidad desde el 11 de septiembre requiere un diálogo y una con- certación mayores entre parlamentos, gobiernos y organizaciones humanitarias."

Raymond Forni

Jakob Kellenberger

Jakob Kellenberger
Presidente del CICR

"Me parece más útil y más correcto asumir verdaderamente un deber limitado que declararse responsable de todo sin cambiar gran cosa en la realidad de los hechos. (...) En términos generales, ¿cuál es el deber de cada quien para evitar que se repitan atentados similares a los del 11 de septiembre? Todo ello puede tener múltiples consecuencias que van de la seguridad a la educación, en lo que respecta a acabar con la miseria endémica que aqueja a centenares de millones de personas. Concretamente, ¿cuál es el deber de cada quien para garantizar que el derecho internacional humanitario sea respetado en el marco de las acciones desencadenadas por esos atentados? Las partes en el conflicto deben respetar estas reglas, y las Altas Partes en los Convenios de Ginebra, que no son partes en el conflicto, tienen la obligación de 'hacer respetar' los Convenios en toda circunstancia."

Dr. Marc Gentilini
Presidente de la Cruz Roja Francesa

"El mensaje de la Cruz Roja tiene más vigencia que nunca (...) La no discriminación, la tolerancia y el respeto de la diversidad cultural son valores que debemos proclamar a viva voz frente a la barbarie y la guerra en todos sus aspectos, para poder asumir mejor nuestra responsabilidad de prestar asistencia a todas las víctimas (...) En tiempos de guerra y de desastre, las autoridades políticas y militares tienen el deber de ofrecer apoyo logístico y crear condiciones de seguridad para que los actores humanitarios accedan a las víctimas."

Marc Gentilini

Amadou Toumani Touré

Amadou Toumani Touré
Enviado especial de la ONU en África y ex presidente de Malí

"La ayuda humanitaria debe prestarse con equidad porque de lo contrario aviva tensiones entre diferentes grupos étnicos. Esta ayuda debe integrarse cada vez más en las perspectivas de desarrollo. (...) Los organismos humanitarios también deben mejorar su coherencia mediante códigos de conducta.¡Esto evitará que haya demasiado cocodrilos en el mismo pantano!

Françoise Bouchet-Saulnier
Jurista de Médecins sans Frontières

"Creo que cuando se habla de esta cuestión, es importante saber de quién se habla y qué clase de responsabilidad puede asumir cada uno de los actores. La responsabilidad compartida, a veces, implica resistirse a tomar responsabilidades colectivas como las que se expresan en coaliciones y coordinaciones. Debemos reconocer el carácter contradictorio de la tendencia actual a globalizar la acción humanitaria y, en aras de la eficacia, definir responsabilidades concretas, aunque estén entrelazadas."

Françoise Bouchet-Saulnier

Alain Pellet

Alain Pellet
Profesor de Derecho en la Facultad Paris X-Nanterre y Miembro de la Comisión de Derecho Internacional de la ONU

"La responsabilidad es la esencia misma del derecho, ese derecho que siempre está a la zaga de una crisis... La turbulencia de estos últimos años ha demostrado que omitir la responsabilidad en el derecho internacional puede tener graves consecuencias. De hecho, en los casos más graves, los Estados y la comunidad internacional pueden exigir que se ponga término a esas omisiones, como se hizo en el caso de Kosovo. Al juzgar a los autores de los crímenes más graves, la Corte Penal Internacional también hace saber que la lucha contra la impunidad va avanzando."

Jacques de Naurois
Director de Relaciones Institucionales de Total Fina Elf (multinacional del petróleo)

"Las empresas han entablado el diálogo con las organizaciones humanitarias, algunas han integrado el concepto de desarrollo duradero en sus misiones. (…) En las regiones donde impera la inseguridad, tratamos de trabajar basándonos en un código de conducta que establece criterios éticos."

Jacques de Naurois

Hubert Védrine

Hubert Védrine
Ministro de Asuntos Exteriores, de Francia

"Los grandes trastornos que estamos viviendo son anteriores al 11 de septiembre: los Estados nación están perdiendo el monopolio de las relaciones internacionales, a medidaque los medios de comunicación y la sociedad civil van cobrando mayor importancia.

Los gobiernos consideran la responsabilidad en términos de injerencia. La injerencia figura en el Capítulo 7 de la Carta de las Naciones Unidas, a reserva de contar con el acuerdo de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. (…) Actualmente, ya no podemos oponernos a una intervención internacional cuando el sufrimiento es intolerable, pero tampoco podemos hacer caso omiso de la soberanía porque sería abrir las puertas a los señores de la guerra. Hay que orientarse a una injerencia legítima, creando en el Consejo de Seguridad una autodisciplina sobre las condiciones de intervención. (…)

Convendría que las ONG fueran más transparentes y que las multinacionales incorporaran reglas de ética en su práctica."

Artículo coordinado por Jean- François Berger



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