Volver a la página principal de la revista

Una acción eficaz y coordinada

por Eva M. Calvo

Hace dos años, ante la creciente vulnerabilidad de la población de América Latina a los efectos de las catástrofes naturales, la Federación Internacional decidió establecer la Unidad Panamericana de Respuesta a Desastres. La próxima Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se ha propuesto, como uno de sus objetivos, reducir el riesgo y los efectos de los desastres y mejorar los mecanismos de preparación y de intervención. Esta Unidad ha plasmado dicho objetivo.

''Perdimos todo. Por donde miraras, sólo veías desolación y tristeza. No sabíamos cómo afrontar una situación así. Simplemente, pensé que no podríamos superarla. Ha sido una pesadilla, hemos tenido que empezar de cero", comentaba Katia Zevera, meses después de que el huracán Mitch asolara Honduras y se llevara todo lo que poseía.

En los últimos diez años, más de 50 millones de personas de toda la región de América han vivido situaciones parecidas a la de Katia y más de 80.000 han perdido la vida como consecuencia de los desastres. América Latina es una región vulnerable, en la que las inundaciones y las sequías, los terremotos y los huracanes, la pobreza y los conflictos sociales plantean no pocos problemas humanitarios que merecen especial atención.

Sólo en 2002, la región sufrió decenas de desastres tanto naturales como causados por el hombre. Las inundaciones en Bolivia, Colombia, Costa Rica y Panamá la sequía en Paraguay han tenido consecuencias devastadoras en las regiones más vulnerables de estos países. Se registraron terremotos en México y Chile, mientras que Centroamérica y el Caribe se veían afectados por fuertes huracanes, como Lili e Isidore. Por otra parte, Argentina ha quedado sumida en una crisis socioeconómica que rebasa la capacidad del país de responder a las necesidades de su población, dejando a miles de personas en condiciones de extrema vulnerabilidad.

Teniendo en cuenta la vulnerabilidad de la región, la Federación Internacional estableció la Unidad Panamericana de Respuesta a Desastres, conocida con sus iniciales en inglés PADRU, a fin de ayudar más eficazmente a las Sociedades Nacionales. PADRU es un centro de servicios y coordinación que brinda apoyo técnico y material en la gestión de los desastres a las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de la región, así como a las delegaciones de la Federación. Su finalidad es ayudar a la Cruz Roja a ofrecer una respuesta eficaz y coordinada a las víctimas de los desastres.



La Unidad Panamericana de Respuesta a Desastres es un centro regional de servicios y coordinación para responder en casos de catástrofe.
 

¿Por qué PADRU?

La evaluación de tres de las grandes operaciones en las que intervino la Federación Internacional en América, esto es, los huracanes Georges y Mitch y las inundaciones de Venezuela mostró a la organización la necesidad de revisar la estrategia de respuesta a los desastres de la Cruz Roja en la región. De las lecciones aprendidas y de la experiencia adquirida nació PADRU.

"Las consecuencias de estos desastres demostraron que ni los países, ni los gobiernos, ni la población, ni tampoco la Cruz Roja estaban preparados para afrontar calamidades de tal magnitud", explica Iain Logan, jefe de operaciones de la Federación Internacional para América, que ha tomado parte en el proceso de creación de PADRU desde un comienzo.

Se eligió a Panamá como sede de PADRU por su ubicación geográfica estratégica, las facilidades que ofrece este país en cuanto a transporte, compra de materiales, uso de terrenos y almacenes. Tanto el gobierno de Panamá como la Cruz Roja Panameña han apoyado y facilitado en todo momento el establecimiento de la Unidad en el país.

Para Nelson Castaño, jefe de PADRU, la Unidad juega un papel fundamental de apoyo en la región: "PADRU es una herramienta en el ámbito de la gestión de los desastres de las Sociedades Nacionales y para ellas. Proporciona une plataforma en la que se pueden y deben articular, integrar, estandarizar y facilitar muchos de los procesos de planificación, organización, dirección y ejecución, así como de seguimiento y evaluación de la preparación e intervención en casos de desastre".

Durante la fase de emergencia de un desastre es esencial responder de una manera rápida y adecuada para salvar vidas, atender a las necesidades más urgentes de la población y mitigar los efectos del desastre. Para apoyar las acciones de las Sociedades Nacionales durante una emergencia, PADRU ofrece una amplia gama de servicios técnicos, como la gestión de desastres, equipos de agua y saneamiento, telecomunicaciones y logística.

Uno de los elementos más innovadores de PADRU es su Unidad Regional de Logística (URL), encargada de la gestión de la compra, la movilización y la distribución de los socorros. La URL cuenta con un almacén virtual, lo que es una gran ventaja para la respuesta de la Cruz Roja en la región, pues permite identificar con anticipación a proveedores potenciales y comprar suministros a precios convenientes.

Parte de las fortalezas de PADRU está en su equipo integrado por especialistas en diferentes áreas técnicas, que provienen en su mayoría de las mismas Sociedades Nacionales de la región.

El compromiso con la dignidad humana

La próxima Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se celebrará en noviembre de 2003, en Ginebra, en torno al tema "proteger la dignidad humana". A través de esta cuestión, el Movimiento desea reafirmar su compromiso para ayudar a las personas que sufren de los efectos de los desastres, sean naturales o provocados por las actividades humanas.

Para llevar a la práctica el tema de la Conferencia, sus miembros se centrarán en cinco ámbitos esenciales de acción, a saber: responsabilidad y rendición de cuentas, asociación, respeto del derecho internacional humanitario, derecho internacional de las intervenciones en casos de desastre y reducción de la vulnerabilidad a las enfermedades y a los desastres.

Demostrando su valor

Como todo nuevo modelo o nuevo proceso, PADRU también ha sido objeto de debates. Al principio, muchos cuestionaron el papel que desempeñaría PADRU cuando no hubiera desastres. Pero la Unidad ha demostrado también que puede contribuir a fortalecer la capacidad de las Sociedades Nacionales para que puedan actuar en caso de catástrofe valiéndose de sus propios recursos. La Unidad proporciona asistencia técnica e imparte formación. Por ejemplo, ha realizado talleres sobre logística, agua y saneamiento y capacitación de equipos regionales de respuesta a desastres.

Gracias a este enfoque integral de respuesta y preparación en caso desastres adoptado por la región se ha logrado mejorar la coordinación y la prestación de servicios a las Sociedades Nacionales y a los beneficiarios y aprovechar mejor los recursos humanos y financieros.

Todavía queda mucho camino por andar y muchos retos que afrontar. En opinión de Castaño, la coordinación entre los diferentes actores, la sostenibilidad de la Unidad, así como la aceptación y la integración total en los sistemas de preparación y respuesta de los diferentes países de la región serán algunas de las futuras tareas.

Aunque PADRU fue concebido para una determinada región, América, se puede aprender mucho de las experiencias vividas. Iain Logan cree que es un modelo exportable a otras regiones.

"La situación, las sensibilidades culturales y la forma de trabajar pueden variar, pero el concepto permanece inalterable y debería funcionar".

La preocupación por reducir el riesgo de desastres y la vulnerabilidad a sus efectos y el fortalecimiento de la capacidad de respuesta de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja serán algunos de los principales temas de la próxima Conferencia Internacional. Las enseñanzas extraídas y las experiencias adquiridas en esta región contribuirán a que personas como Katia no tengan que sufrir las consecuencias de futuras catástrofes.

 

 

Eva M. Calvo
Encargada de prensa de la Federación Internacional para América



Arriba | Contáctenos | Créditos | Revista anteriore | Webmaster


© 2003 | Copyright