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©REUTERS / George Esiri, Cortesía de www.alertnet.org

Asistencia médica en Nigeria

El CICR, en estrecha coordinación con la Cruz Roja de Nigeria, prestó asistencia médica a las personas heridas por la violencia que estalló en mayo en los estados de Plateau y Kano

Equipos del CICR visitaron hospitales y puestos de primeros auxilios en Shendam y Yelwa. El CICR y la Sociedad Nacional evaluaron las necesidades de las personas desplazadas a causa de la violencia en Yelwa, de ellas unas 2.500 se han instalado en Lafia, ciudad situada en el vecino estado de Nassarawa; se brindó igualmente ayuda al hospital de esa ciudad.

Entre tanto, después que estalló la violencia en Kano el 10 de mayo, otro equipo del CICR llegó a la ciudad el día 15 y proporcionó suministros de emergencia al hospital general; la Sociedad Nacional ha estado prestando atención médica a los heridos durante toda la crisis. El CICR ha efectuado también visitas a los campamentos de desplazados en Kano.

El CICR dispone en Nigeria de una capacidad de respuesta rápida para suministrar a las instalaciones médicas surtidos de apósitos de emergencia para atender a 2.500 heridos y proporcionar artículos esenciales para 20.000 desplazados.



©Susan Kennedy / LENSMEN

Hacia un mundo libre de minas

Hoy más de las tres cuartas partes de los Estados del mundo han ratificado la Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal y sobre su destrucción, conocido también como el Tratado de Ottawa, aprobado en 1997. Entre estos países figuran algunos de los Estados más infestados por las minas en el mundo, como Angola, Afganistán, Bosnia y Herzegovina, Camboya y Nicaragua.

Uno de los fundamentos del Tratado es una serie de promesas que cada Estado ha aceptado cumplir. Pero ¿estas promesas se están cumpliendo efectivamente? ¿El Tratado de Ottawa está aportando verdaderos cambios sobre el terreno?

A fines del año en curso, los líderes de todo el mundo se darán cita para responder a estas preguntas decisivas, con motivo de la Primera Conferencia de Examen del Tratado de Ottawa, llamada Cumbre de Nairobi para un mundo libre de minas. Gobiernos, organizaciones internacionales, el CICR y otros miembros del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, así como la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres y otros representantes de la sociedad civil de todo el mundo se reunirán para examinar los adelantos realizados con miras a la eliminación total de las minas antipersonal desde la entrada en vigor de la Convención en 1999.

El CICR ha observado que donde el Tratado ha sido aplicado plenamente, se ha reducido considerablemente el número anual de nuevas víctimas de minas. Pero falta mucho todavía para acabar completamente con la plaga de las minas terrestres. Estos asesinos ocultos siguen cobrándose la vida de miles de personas por año. Poner punto final a la era de las minas terrestres exigirá sostenidos esfuerzos de parte de todos los Estados, actores humanitarios y sociedad civil.

El Movimiento sigue determinado a concretar los objetivos humanitarios establecidos en el Tratado de Ottawa y lograr un mundo libre de minas. En señal de este compromiso, en diciembre de 2003, el Consejo de Delegados del Movimiento prolongó la Estrategia del Movimiento sobre minas terrestres hasta 2009 y la amplió a otros restos explosivos de guerra. La Estrategia sobre minas terrestres constituye un marco exhaustivo para el Movimiento en sus esfuerzos por reducir el sufrimiento causado por las minas terrestres que, además de la labor directa con las víctimas de las minas y las comunidades afectadas por estos artefactos, abarcan la promoción de normas internacionales tales como el Tratado de Ottawa.



©REUTERS / Radu Sigheti, Cortesía de www.alertnet.org

Respuesta a la crisis en Darfur

Para responder a una de las emergencias humanitarias más acuciantes a raíz del conflicto en Darfur, el CICR en colaboración con la Media Luna Roja Sudanesa, ha intensificado sus actividades, centrando la asistencia en los desplazados internos, enfermos y heridos repartidos en campamentos y localidades de toda la región. Esta ayuda consiste en material de construcción, utensilios de cocina y otros suministros básicos, agua potable, artículos de higiene y saneamiento, así como aperos y semillas. El CICR ha establecido bases operacionales en distintos puntos de Darfur: en Al Junaina y Zalinji (oeste), en Al Fashir, Kutum y Kabkabiya (norte), así como en Nyala (sur). Hasta el presente, más de 50 delegados expatriados y 150 empleados nacionales han participado en la operación y están colaborando estrechamente con las filiales y oficinas de la Media Luna Roja Sudanesa, cuyo papel es preponderante en esta acción de emergencia desplegada en condiciones muy difíciles. Voluntarios y colaboradores de la Sociedad Nacional realizan evaluaciones sobre el terreno, registran los datos de los desplazados, distribuyen socorros y ayudan a administrar el servicio de búsqueda y mensajes de Cruz Roja, que es esencial para restablecer el contacto entre familiares. El CICR intenta también coordinar la acción de otros asociados del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Darfur, principalmente la Cruz Roja Española, establecida en la región desde hace ya mucho tiempo, y la Cruz Roja Alemana que amplió recientemente sus actividades a Darfur.


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