Volver a la página principal de la revista

Seúl 2005

Diálogo y consenso

Prestar asistencia humanitaria en el mundo es una tarea compleja que requiere una meticulosa coordinación. El Consejo de Delegados, reunido en Seúl, capital de la República de Corea, del 16 al 18 de noviembre de 2005, examinó distintas formas de mejorar las prácticas de trabajo.

Los medios de comunicación suelen destacar la importante asistencia humanitaria que brinda el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en casos de desastre a los necesitados, pero rara vez ponen en primer plano el Acuerdo de Sevilla, que es el instrumento que facilita esta acción y establece en todas esas situaciones las diversas funciones y responsabilidades de cada componente del Movimiento.

Ahora bien, los participantes en el Consejo de Delegados celebraron un animado y abierto debate sobre este Acuerdo, subrayando así la importancia que tiene para los componentes del Movimiento – las Sociedades Nacionales, la Secretaría de la Federación Internacional y el CICR – disponer de un acuerdo viable para organizar las actividades internacionales del Movimiento. El resultado de este debate forma la resolución 8, que establece un proceso de supervisión para la aplicación del Acuerdo de Sevilla y adopta unas Medidas complementarias para mejorar su aplicación.

Las Medidas complementarias, permitirán mejorar las prácticas de trabajo de cada componente del Movimiento, y por ende la asistencia a los beneficiarios. Estas Medidas reconocen y apoyan el mandato de las Sociedades Nacionales receptoras que trabajan en su propio país en situaciones de conflicto, paz o emergencia. Asimismo, especifican que la Sociedad Nacional receptora será siempre el principal asociado del organismo director, cuando no sea ella misma el organismo director, y deberá ser consultada en todos los aspectos de la acción del Movimiento, conforme a lo estipulado en el Acuerdo de Sevilla.

La sesión plenaria y los debates entre las sesiones del Consejo de Delegados, así como el grupo de trabajo establecido por la resolución 8, muestran la importancia de un diálogo abierto e informado entre los miembros del Movimiento. Los logros, las tensiones y las limitaciones que conlleva la adhesión a los principios del Acuerdo de Sevilla no deberían ocultarse, sino más bien reconocerse y manejarse.

Se dio al grupo constituido por la resolución 8 el cometido de escucharlas voces de la cooperación y la coordinación en todo el Movimiento y formular unas recomendaciones al Consejo de Delegados de 2007. Ello brinda la oportunidad de reconocer las prácticas idóneas en las respuestas que da el Movimiento y fundarse en ello.

Establecer y mantener un acuerdo de alcance mundial sobre la organización de las actividades internacionales del Movimiento es una tarea compleja y exigente. El acuerdo ha de tener una flexibilidad suficiente para orientar las acciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en: zonas de conflicto activo donde distintas autoridades controlan territorios que van cambiando; situaciones de catástrofes naturales como terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, maremotos y sus efectos secundarios, así como en situaciones complejas y cambiantes en las que los disturbios pueden estar relacionados en grados diferentes con la política, la economía y la criminalidad.

Si el Movimiento desea preservar su identidad peculiar y su pertinencia en el futuro debe establecer normas a las que se atengan todos los componentes. Las normas estipuladas en el Acuerdo de Sevilla y las medidas complementarias pueden garantizar que los componentes del Movimiento movilicen los recursos indispensables en favor de los beneficiarios sin poner en peligro el acceso a largo plazo a los beneficiarios y los recursos.

 

 

 

 

 


El Presidente de la Cruz Roja de la República de Corea, Han Wan-Sang.

 

 

 

 

 

 


El Presidente del CICR Jakob Kellenberger.

 

 

 

 

 


Jóvenes miembros actuando.


Victoria Gardener

Jefa del sector del CICR para Asuntos del Movimiento.

Unidos y más fuertes

La Federación Internacional celebró su Asamblea General en Seúl, República de Corea.

El 15o período de sesiones de la Asamblea General de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja tuvo lugar en Seúl, del 11 al 15 de noviembre de 2005. El principal resultado de la reunión fue la aprobación de una Agenda Global con cuatro objetivos esenciales orientados a contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, establecidos por las Naciones Unidas.

Los cuatro objetivos son: reducir el número de muertes, heridas y daños causados por los desastres; mejorar los métodos para encarar las crisis de salud pública; luchar contra la intolerancia, la discriminación y la exclusión social y fortalecer la capacidad de las comunidades locales, la sociedad civil y la Cruz Roja y la Media Luna Roja para afrontar las situaciones de vulnerabilidad más urgentes.

La Asamblea General, que es el máximo órgano decisorio de la Federación Internacional, cumplió con un apretado orden del día para satisfacción de la mayoría de los participantes, en particular el presidente Juan Manuel Suárez del Toro que calificó la reunión de «excelente asamblea».

El presidente de la Cruz Roja de la República de Corea, Han Wan-Sang, al dar inicio a las reuniones instó a todos los presentes a centrarse nuevamente en los ideales del humanitarismo. El presidente de Corea, Roh Moo-Hyun, observó: «Compartimos todos la misma esperanza: superar los conflictos, restablecer la paz y perpetuar la dignidad humana».

Entre las principales cuestiones abordadas el primer día figuró el informe del secretario general de la Federación Internacional, Markku Niskala, que expone un nuevo modelo operativo, basado en la formulación de indicadores de resultados en las cuatro áreas esenciales de la Estrategia 2010. Al presentar el informe de la Junta de Gobierno, el presidente Suárez del Toro se refirió a los obstáculos que plantean las restricciones financieras, las principales operaciones de socorro, como la acción de respuesta al devastador maremoto del Océano Índico, y una propuesta del Comité Permanente entre Organismos para que la Federación Internacional asuma una función directora en el suministro de refugios de emergencia a nivel mundial. En su discurso inaugural, el presidente instó a todos los participantes a que acepten el desafío de que la Federación Internacional sea un líder fuerte que responda al llamamiento de «tantas personas vulnerables que han depositado su confianza en nosotros».

El primer día marcó un hito importante pues la Federación Internacional admitió a dos nuevos miembros, la Media Luna Roja de las Comoras y la Cruz Roja de Timor-Leste, con lo cual la familia cuenta hoy con 183 Sociedades Nacionales.

En el segundo día de la Asamblea los delegados reeligieron al presidente en funciones, Juan Manuel Suárez del Toro, que se comprometió a renovar el compromiso con las personas más vulnerables.

Una nueva Junta de Gobierno fue elegida el tercer día, junto con cuatro nuevos vicepresidentes, a saber: Raymond Forde (Cruz Roja de Barbados), Shimelis Adugna (Cruz Roja Etíope), Tadateru Konoe (Cruz Roja Japonesa) y Bengdt Westerberg (Cruz Roja Sueca). Los representantes de la Junta de Gobierno provienen de las Sociedades Nacionales de Argelia, Argentina, Australia, Austria, China, Côte d’Ivoire, Corea (Rep. de), Ecuador, Filipinas, Francia, Haití, Honduras, Irán, Países Bajos, Reino Unido, Somalia, Sudáfrica, Sudán y Turquía.

La entrega de las primeras medallas Henry Davison, distinción así llamada en honor al fundador de la Liga de Sociedades de la Cruz Roja, hoy la Federación Internacional, se realizó en una ceremonia que tuvo momentos muy emotivos y en la que se honraron las mejores tradiciones humanitarias de la Federación. Como correspondía, el biznieto del fundador, Henry P. Davison, estuvo presente para distribuir las medallas.

En la ceremonia de clausura, se dejó la palabra a los jóvenes voluntarios de la Cruz Roja de la República de Corea, que escenificaron una colorida obra teatral, llena de magia, armonía y humanidad.

 

 


El Presidente Juan Manuel Suárez del Toro Rivero junto al Sr. Han y el Secretario General Markku Niskala.

 

 

 

 

 


Una asistencia nutrida durante la reunión.

 

 

 

 

 


Tambores coreanos tradicionales.

 

 

 

 

 


Jóvenes de la Cruz Roja.


Joe Lowry

Delegado de información de la Federación Internacional.

Arriba Contáctenos Créditos Webmaster © 2006  Copyright