“COMO
familia, tenemos un fuerte y profundo vínculo con Kizilay”,
comenta Memnune Andicen que trabaja como voluntaria para la
Media Luna Roja Turca (llamada también Kizilay) con
objeto de impulsar las donaciones de sangre tal como lo hizo
su padre, Ahmet Andicen, unos 50 años atrás.
Siguiendo los pasos de su progenitor, se convirtió
en una asidua donante de Kizilay. Además, prestó
ayuda a pobres y ancianos y recaudó fondos para la
Sociedad Nacional.
El padre de Memnune, quien creó el primer centro de
sangre de Kizilay junto con otros miembros en 1957, batió
todos los récords de donación de sangre en Turquía
con más de 175 donaciones.
Con sesenta y pocos años, Memnune Andicen ha comenzado
una formación con la Media Luna Roja para difundir
el conocimiento y las técnicas de su padre destinadas
a motivar a las personas a donar sangre. Cabe observar que
la Media Luna Roja Turca se prepara para convertirse en el
único centro de recogida y provisión de sangre
de Turquía. Su sobrino, la tercera generación
de voluntarios, también dona sangre con regularidad
a la Sociedad Nacional.
Los Andicen no son la única familia relacionada con
la historia de la Media Luna Roja Turca. Bayram Selvi, especialista
del Departamento Internacional de Kizilay, cuenta cómo
su bisabuelo y las hermanas de éste recibieron ayuda
de Kizilay cuando huyeron a Turquía desde los Balcanes
a raíz de la guerra a comienzos del decenio de 1900.
“Ni una sola familia de inmigrantes se quedó
sin recibir asistencia de Kizilay la que, a cambio, se granjeó
el aprecio de éstos”, relata. Los miembros de
la familia Selvi, una vez asentados en Turquía, se
convirtieron en donantes regulares de sangre de la Sociedad
Nacional.
Bayram explica que, fuera de la historia de su familia, para
él es sumamente estimulante formar parte de Kizilay,
pues “puedo brindar ayuda a miles y a veces a cientos
de miles de personas necesitadas, y no sólo a una o
dos”.
Andicen y Selvi son tan sólo dos de las decenas de
miles de colaboradores, voluntarios y donantes de Kizilay
que ayudan a la gente necesitada en su país y en el
extranjero. Además de los servicios de sangre, la Sociedad
Nacional presta una variedad de servicios tradicionales como
salud y asistencia, gestión en casos de desastres naturales
y provocados por el hombre, y asistencia a ancianos, huérfanos,
pobres y jóvenes.
Kizilay cuenta con 250 filiales activas en todo el país
y tiene previsto aumentar el número de sus centros
de sangre de 54 a 81 a fines de 2007.
Según el director general de la Sociedad Nacional
turca, Omer Tasli, “lo que la distingue es el hecho
de que los valores, la cultura y las creencias de sus colaboradores
encajan con los principios de nuestra labor, de nuestro Movimiento”.
Habilidad ante las adversidades
Recordando su historia que se remonta al siglo XIX, el presidente
de Kisilay, Tekin Kucukali, relata “Kizilay siempre
ha salido fortalecida de las dificultades que ha enfrentado”.
La crisis más reciente que afrontó la Sociedad
Nacional fue en 1999 cuando dos devastadores terremotos sacudieron
la región noroccidental de Turquía, matando
a miles de personas y dejando a otras decenas de miles en
una situación desesperada.
Ante las duras críticas de los medios de comunicación
nacionales y del público en general por la ineptitud
para afrontar las consecuencias del desastre, la Media Luna
Roja Turca emprendió un proceso de reestructuración
y fortalecimiento de la capacidad, con la ayuda de la Federación
Internacional y de las Sociedades Nacionales participantes,
en la operación en favor de las víctimas de
los terremotos de 1999.
Hoy, los dirigentes aseguran que la Sociedad Nacional es
capaz de llegar a una zona afectada por un desastre en un
plazo de dos horas —gracias a los siete centros regionales
de logística y respuesta en casos de desastre. Con
el nuevo sistema de comunicaciones por vía satélite,
ha resuelto los problemas de comunicación con sus equipos
sobre el terreno en operaciones desplegadas tanto dentro como
fuera de Turquía.
Por último, Kizilay reorganizó y normalizó
sus mecanismos de constitución de reservas en todo
el país. La Sociedad Nacional ha realizado acciones
en casos de inundaciones, incendios y aludes además
de los seísmos menores que tienen lugar por lo menos
una vez al día en este país tan propenso a los
terremotos. La Sociedad Nacional administra hoy en día
su propia unidad de producción de tiendas de campaña
y, según se dice, tiene una capacidad para satisfacer
necesidades de emergencia en materia de alojamiento y nutrición
para 250.000 personas en caso de desastre de mayor magnitud.
Tras reforzar su capacidad de gestión de desastres
y mejorar la imagen pública, lo que le ha permitido
aumentar las donaciones, Kizilay se dedicó a las operaciones
internacionales: Prestó avec minuscule en Irán,
tras el terremoto en Bam en 2003; después del tsunami
en 2004; en Pakistán en 2005; en el Líbano en
2006. Además, ha realizado acciones en los territorios
palestinos desde 2003, en los Balcanes desde fines del decenio
de 1990, y en Sudán desde 2006; actualmente consolida
su cooperación con la Media Luna Roja de Iraq.
El Presidente de la Media Luna Roja Turca explica cómo
la Sociedad Nacional integró el enfoque psicosocial
en los mecanismos de respuesta en casos de desastre en el
país y en el extranjero. “Tratamos de implicar,
en la mayor medida posible a las personas afectadas por los
desastres en otras actividades”, asegura. La Sociedad
Nacional hace también todas sus compras en las zonas
afectadas por los desastres a fin de estimular la recuperación
económica.
El mayor interés por las operaciones internacionales,
que captó la atención de los medios turcos,
suscitó ciertas críticas y se puso en duda la
capacidad de la Sociedad Nacional para prestar servicios adecuados
en su país. Los colaboradores de Kisilay rechazaron
tales críticas; algunos explican que sin el apoyo del
público no se asignarían donaciones para las
operaciones en el extranjero y otros destacan que sería
contrario a los principios de la labor humanitaria no utilizar
la capacidad existente de la Sociedad.
La Media Luna Roja Turca es consciente de la creciente competencia
en el ámbito humanitario y la necesidad de disponer
de un personal debidamente formado y calificado. La conclusión
de su proceso de reestructuración y de desarrollo de
las filiales, así como el fortalecimiento de la capacidad
de respuesta a las nuevas amenazas, tales como los problemas
medioambientales y el calentamiento global, le permitirán
los futuros obstáculos.
| Elif
Unal Aíslan
Responsable de Comunicación, Sensibilización
y Marketing de la Federación Internacional en
Ankara.
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Estos estudiantes forman parte de una extensa red de donantes
de sangre en todo el país
©AHMET ORS / MEDIA LUNA ROJA TURCA

Hopital de campaña de la Media Luna Roja turca en Darfur
©AHMET ORS / MEDIA LUNA ROJA TURCA

Tekin Kucukali, Presidente de la Media Luna
Roja Turca.
©AHMET ORS / MEDIA LUNA ROJA TURCA
Una Sociedad Nacional pionera
La Media Luna Roja Turca fue la primera Sociedad Nacional
que utilizó la “media luna roja”
a fines del siglo XIX, allanando el camino para las
Sociedades de la Media Luna Roja futuras.
En 1868, se informó al Comité Internacional
de la Cruz Roja sobre la formación de una sociedad
miembro otomana, registrada entonces como Cruz Roja.
Sin embargo, su existencia se mantuvo en el papel hasta
la Guerra ruso-otomana de 1876-1878, cuando la Sociedad
entró en acción. La Sociedad otomana empezó
a usar una “media luna roja” como distintivo
para protegerse. En 1929, una conferencia diplomática
aprobó este emblema, que fue integrado en los
Convenios de Ginebra.
“Lo interesante es que las filiales de la Media
Luna Roja otomana de lo que entonces se llamaba el territorio
del Imperio Otomano —que abarcaba a Líbano,
Palestina, la península de Arabia Saudita, los
Balcanes y otros lugares— fueron las semillas
de lo que más tarde pasarían a ser las
Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en
esas regiones”, explica Bayram Selvi, del Departamento
Internacional de Kizilay, que está terminando
su posgrado, centrado principalmente en la historia
de la Media Luna Roja Turca.

Voluntarios de lo que se convertiría
en la Media Luna Roja Turca en Tesalónica durante
la guerra greco-turca en 1897.
©CICR
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