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“Un voluntario nato”

 

Entrevista con el nuevo presidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Tadateru Konoé.

Desde que se incorporó a la Cruz Roja Japonesa en1964, Tadateru Konoé ha dedicado su vida al Movimiento. En un período de 44 años, que comprende ocho en la Secretaría de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (Federación Internacional) en Ginebra, ha respondido a casi todos los conflictos, desastres naturales o crisis de gran envergadura de su tiempo. Desde abril de 2005, se ha desempeñado como presidente de la Cruz Roja Japonesa y, el mismo año, fue elegido vicepresidente de la Federación Internacional. Cruz Roja Media Luna Roja conversó recientemente con él para que nos explicara qué es lo que lo motiva y cuál es su visión sobre el futuro del Movimiento.

Usted se ha descrito como “un voluntario nato” porque nació el mismo día que Henry Dunant. Cuando se incorporó como voluntario, ¿qué fue lo que lo motivó?
Cuando era niño me di cuenta de que mi cumpleaños caía la misma fecha que el Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, pero ya era un adulto cuando supe de Dunant. El 8 de mayo es también el día en que la Coca-Cola salió a la venta por primera vez, y sospecho que mis amigos me habrían respetado más por eso. En realidad, descubrí lo que hacía la Cruz Roja casi por casualidad, en un libro de reportajes gráficos, que contenía un informe especial sobre la Cruz Roja, y quedé muy impresionado por esta organización que llevaba a cabo una labor tan asombrosa, incluso en medio de la guerra. Después de ese episodio, me informé mucho sobre esta organización.

La Guerra Fría duró toda mi época de estudiante; todo se medía en la escala ideológica: en Japón la rivalidad entre la derecha y la izquierda era feroz y la guerra estallaba en varios países de ultramar. Aun en tales circunstancias, la Cruz Roja estaba presente, actuando en todo momento y sin partidismos; comencé entonces a sentirme atraído por su labor.

¿Recuerda en qué momento sintió la necesidad de ser voluntario?
La Cruz Roja tiene una importancia particular en Japón, ya que nuestro país rompió relaciones diplomáticas con varias naciones tras la II Guerra Mundial. La Cruz Roja Japonesa fue a menudo un elemento central de las negociaciones destinadas a resolver disputas humanitarias con esas naciones, sustituyendo al Gobierno. Además, debido en parte a la experiencia que tuvo mi padre adoptivo con la Cruz Roja después de la guerra, la organización pasó a ser una presencia familiar en mi vida (véase recuadro).

Antes de regresar al Japón después de haber estudiado en el extranjero, viajé a varios países donde la división Este-Oeste provocaba conflictos armados. Cuando volví decidí trabajar como voluntario en la Cruz Roja hasta que encontrara un empleo. No habría tenido ninguna intención de que me contrataran en la Cruz Roja debido al bajo salario si no hubiera sido por mi padre que conocía la organización y me alentó a que no descartara esa posibilidad como una ocupación a tiempo completo. Pese a ello, no ofreció compensarme el sueldo.

Ahora que es presidente de la Federación Internacional, ¿en qué forma ha cambiado o evolucionado su punto de vista o motivación?
Siempre he creído que incluso entre las naciones, los pueblos, las religiones y las fuerzas sociales más radicalmente enfrentadas hay intereses comunes y que el principal es el humanitarismo. Lo que me sigue motivando es la idea de que aunque el sueño del humanitarismo y la paz sea inalcanzable para la raza humana, ¿por qué no perseguir ese sueño mientras exista? Lo que espero lograr, antes que cualquier otro objetivo, es el diálogo, la reconciliación y la solidaridad en el seno del Movimiento.

¿Cómo ha ido cambiando el Movimiento con los años?
El espíritu humanitario del Movimiento es el mismo ahora que hace 150 años. Lo que ha cambiado en los últimos años es el entorno del humanitarismo. El interés humanitario es inmenso tanto en los conflictos como en los desastres, ya se trate del entorno natural, los movimientos de población, la asistencia de salud, el servicio de bienestar social o la pobreza. Pero hagamos lo que hagamos, nos resulta cada vez más difícil distinguirnos para que el público se sienta identificado “sólo con la Cruz Roja”. Hay más actores y la competencia se agudiza.

La fuerza del Movimiento reside en la red mundial de Sociedades Nacionales, reconocidas como una entidad auxiliar de los gobiernos y activa en muchos ámbitos a escala comunitaria, nacional e internacional. Tres elementos integran esta fuerza: la sinergia que proviene de la combinación de varias actividades, el alcance de las actividades y las ventajas que posee una red. Cuando pueden aprovecharse estos tres elementos, podemos hacer realidad el poder que puede obtenerse “sólo con la Cruz Roja”.

Sin ir más lejos tomemos como ejemplo más reciente el terremoto de Haití. Si bien las condiciones de seguridad y el colapso total de los servicios estatales plantearon un problema enorme a la actividad de socorro, la Cruz Roja de Haití, basándose en la fuerza de la confianza que fomentó con los residentes y el gobierno a través de su constante voluntariado comunitario, desplegó todo su potencial y hasta lo superó. Las otras Sociedades Nacionales del continente americano y de otras regiones del mundo respaldaron sus esfuerzos. Cuando hay solidaridad, los resultados son enormes.

Usted ha hablado de la necesidad de que la Federación Internacional sea más unida y más eficiente. ¿Cómo podría lograrse esto?
En primer lugar, a menudo no sabemos lo que cada Sociedad está haciendo. No podemos crear alianzas eficaces de esta manera, ya sea que estemos prestando o recibiendo ayuda. Lo que me gustaría poner de relieve, ante todo, es saber “quiénes somos”. Cuando se trata de realizar actividades internacionales de socorro en gran escala, si las Sociedades Nacionales actúan por su cuenta y según sus propios métodos, y sus actividades no se ven respaldadas por una coordinación suficiente, no se pueden evitar las duplicaciones y el derroche, y dudo que así podamos tener una idea clara de las actividades del Movimiento y ser los primeros en la competencia internacional.

 


©Thomas Omondi/FICR

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 


Tadateru Konoé con el presidente de Haití René Préval.
Fotografía: Federación Internacional

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

 

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