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De la ciudad a la aldea

 

En el gimnasio de una escuela, los equipos de estudiantes de una escuela secundaria en el condado de Yanqing, en la periferia norte de Beijing, están practicando sus conocimientos de reanimación cardiopulmonar (RCP) en unos maniquíes.

Uno de los instructores, la Dra. Ma Guilin, hace más de 10 años que trabaja como instructor principal para la filial de Beijing de la Cruz Roja China. "No se fijen en las vendas triangulares", advierte a los estudiantes.

"Si hay un accidente, puede que no tengan nada a mano, así que utilicen lo que encuentren: una prenda de ropa, una bufanda, todo puede servir". Este es el primer consejo que Ma da a sus alumnos. "Déjense guiar por la situación real". Y otra cosa importante: "¡No le hagan a la persona herida muchas preguntas!".

Este tipo de formación en primeros auxilios para los socorristas no profesionales en China data de mediados de la década de 1990 y evolucionó rápidamente en la última década. China, país tan extenso con niveles tan diferentes de desarrollo económico y servicios de salud, también tiene grandes diferencias en los niveles de formación en primeros auxilios de una región a otra.

La filial de Beijing ha sido una de las que ha tenido mejores logros y cuenta con un equipo muy motivado. "Hay más de 1.000 instructores voluntarios en esta filial", dice Ma. "Yo solo soy uno de ellos".

A fin de satisfacer las necesidades de los diferentes grupos, la filial de Beijing de la Cruz Roja intenta diversificar los módulos de formación y acortarlos de 16 horas a 4 horas. Todos los días, voluntarios de la Cruz Roja China como Ma van a las escuelas, las empresas y las comunidades para enseñar conocimientos que salvan vidas.

"Son vecinos"

Sin embargo, lejos de las grandes ciudades como Beijing y Shanghai, sigue siendo aún muy difícil llevar conocimientos de primeros auxilios a las zonas rurales remotas. No hay maniquíes para la práctica de la RCP y los lugareños pueden incluso no estar familiarizados con ese concepto.

Teniendo en cuenta estas diferencias, los especialistas en primeros auxilios de la Cruz Roja China dicen que falta aún para que el manual de primeros auxilios basados en pruebas pueda ponerse en práctica en todo el país. Mientras tanto, China también está trabajando en sus propias directrices nacionales para ayudar a estandarizar las técnicas de primeros auxilios.

En 2009, con el apoyo de la Federación Internacional, la Cruz Roja China emprendió un proyecto comunitario de salud y primeros auxilios en cuatro provincias afectadas por el terremoto de Sichuan el año anterior. Hasta ahora, el proyecto ha permitido capacitar a 1.130 voluntarios de las comunidades en Gansu, Shaanxi, Sichuan y Yunnan. Los voluntarios de la comunidad transmiten conocimientos básicos de salud y primeros auxilios a sus propias comunidades, llegando directamente a 20.000 familias. Esto permite a los habitantes asumir una mayor responsabilidad con respecto a su propia salud y sentirse más confiados para tratar dolencias y lesiones simples.

Yang Yuyu, de 69 años, y Mu Yufeng, de 67 años, viven solos, ya que sus hijos trabajan todos en ciudades fuera de su región de origen. Antes de una sesión de formación reciente, carecían incluso de los suministros básicos de primeros auxilios en su casa y no tenían ningún conocimiento teórico o práctico de primeros auxilios.

"El voluntario de la Cruz Roja nos enseñó a vendar la herida con vendas y alcohol", dice Yang, quien ahora dispone de su propio botiquín de primeros auxilios. "La próxima vez que un miembro de mi familia o yo nos lesionemos, podré intervenir sin demora. Los voluntarios se encuentran muy cerca, ya que son nuestros vecinos".

He Lei
Responsable de comunicación de la Cruz Roja China

 


 

 

 

 

 

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