Volver a la página
principal de la revista
 

Cuestión de principios

 

En 2015 los Principios Fundamentales cumplen 50 años. ¿Qué mejor momento para examinar las dificultades que supone la aplicación de estos principios rectores?

 

Imagínese que es voluntario y se le ha encargado la distribución de alimentos en una comunidad rural de Baluchistán (Pakistán) después de una grave inundación. Se coloca de pie arriba del camión que transporta los paquetes con alimentos para que la multitud que se ha congregado alrededor lo escuche mejor cuando empiece a hablar.

De repente se oye un tiro cerca de allí que lo sobresalta e indigna, y se da cuenta de que alguien lo está apuntando con una pistola.

Fue exactamente lo que le tocó vivir a un voluntario de la Media Luna Roja de Pakistán, Saboor Ahmed Kakar, cuando junto con un equipo de voluntarios se disponía a descargar los suministros de una caravana de camiones en la zona afectada por las inundaciones. Esta operación de socorro fue para Kakar un momento crucial, pues tuvo que tomar varias decisiones difíciles que le permitieron darse cuenta de lo que significaba formar parte del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y saber hasta dónde estaba dispuesto a llegar por los Principios Fundamentales en los que creía y cómo iba a poder aplicarlos cuando estuviera obligado a optar por soluciones imperfectas.

Para este voluntario se trató de algo más que de una experiencia sobre el terreno, fue algo que afectó sobre todo a su identidad como voluntario de la Media Luna Roja.


Ilustracione: ©Piero Macola

Hablando sobre los principios

Ilustracione:  ©Piero MacolaMalik Abdul Hakim es voluntario de la Media Luna Roja Afgana y un ejemplo vivo de cómo los principios de neutralidad y humanidad pueden permitir a alguien aliviar el sufrimiento de otros seres humanos. La principal tarea de Hakim, como publicó recientemente The New York Times, es restituir los cuerpos de quienes mueren en los enfrentamientos a sus seres queridos. Esta tarea la realiza para las personas de todos los bandos en el conflicto afgano.

“Recoge los cuerpos de los soldados y los oficiales de policía muertos en las zonas que están bajo dominación talibán y los lleva a sus casas”, escribió el periodista de The New York Times Azam Ahmed en la edición del pasado 5 de enero. “Desde los centros del gobierno, lleva los cuerpos de los insurgentes caídos a sus familias, cruzando carreteras sembradas de bombas.”

Según se señala en el artículo, Hakim puede realizar esta tarea porque se ha ganado una reputación de neutralidad, porque no toma partido en las batallas políticas y militares que se libran en su país estragado por la guerra. La neutralidad es uno de los siete Principios Fundamentales del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y una herramienta esencial para ayudar a las personas afectadas por la crisis.

Un diálogo en todo el Movimiento
En todo el mundo, los Principios Fundamentales, a saber humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad, sirven de inspiración, guía y herramienta para permitir la acción y garantizar que las personas de todas las tendencias confíen en las motivaciones humanitarias del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Al cumplirse los 50 años de la adopción de los siete principios tal como los conocemos hoy, es más importante y pertinente que nunca examinar la manera en que se están aplicando.

¿Por qué motivo? Desde 1965, el sector humanitario se ha extendido y diversificado en forma espectacular. Hoy, miles de organizaciones ofrecen una amplia gama de asistencia guiándose por una larga lista de principios operativos, lo que dista mucho de la época en que el Movimiento y unas pocas organizaciones importantes se encargaban de brindar la mayor parte de la asistencia humanitaria. En las últimas décadas, la ayuda se utiliza a menudo como una herramienta política, ligada a los programas de desarrollo o a las campañas militares para ganarse la adhesión de la población. Estas tendencias en algunas ocasiones han suscitado la confusión, la desconfianza e incluso el rechazo de los principios básicos que permiten una acción humanitaria eficaz.

Para nuestro Movimiento, en el que prima la diversidad, la aplicación de los principios en entornos complejos, politizados o incluso peligrosos también puede plantear retos importantes. Todos los días, los voluntarios, el personal y los dirigentes del Movimiento deben tomar decisiones difíciles en las que los principios juegan un papel central.

Estas son algunas de las razones por las que en 2013 se puso en marcha una iniciativa a nivel de Movimiento para revigorizar la comprensión de los principios fomentando el diálogo y el debate abiertos, integradores y constructivos en todo el Movimiento con el fin de generar un mejor entendimiento común de la pertinencia de los Principios Fundamentales en la acción humanitaria.

Este diálogo se ha entablado en foros públicos, debates, talleres y seminarios en línea (véase la lista de enlaces en nuestra página web www.redcross.int) y por medio de campañas promocionales para el 8 de mayo, Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, y el 50º aniversario de los Principios Fundamentales que se conmemora en octubre. Todo ello culminará con la XXXII Conferencia Internacional del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en diciembre, durante la cual los principios serán un tema central para el debate y la acción.

La contribución de Cruz Roja Media Luna Roja comienza con este artículo sobre la distribución de alimentos y las decisiones delicadas que tuvieron que tomar los voluntarios en ese momento, apoyándose en los principios. Después pedimos a otros trabajadores humanitarios experimentados que nos dieran a conocer sus reflexiones sobre los dilemas que estos voluntarios enfrentaron ese día. Invitamos al lector a que nos diga: ¿Qué haría? ¿Cuáles han sido sus retos y cómo los ha superado?

Un día de dilemas
Kakar había comenzado a trabajar un año antes, y en 2009, cuando se rompió la represa de Damani, era un voluntario experimentado y debidamente capacitado. Ese día dramático le tocaba a Kakar ser jefe del grupo de distribución de alimentos. Antes de la distribución, la sección contactó a los funcionarios de la zona y llevó a cabo los trámites habituales necesarios para realizar una distribución. Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, cuando Kakar llegó a su destino con 25 camiones repletos de paquetes con alimentos, la gente se apiñó alrededor de la caravana para recibir los socorros que tanto necesitaba.

Pero mientras el equipo descargaba los socorros, un hombre se acercó, se presentó diciendo que era el líder local y que sabía quiénes precisaban más ayuda, por lo que deseaba encargarse de distribuir los socorros. Lo que lo animaba era la esperanza de ganar las elecciones locales que se avecinaban.

Kakar sabía que si accedía a este pedido podía poner en peligro el principio de imparcialidad y la distribución iba a obedecer a los deseos de algunas personas o contactos personales y no a una necesidad real. Por lo tanto, Kakar era muy consciente de la tensión que había entre el principio de imparcialidad y la posibilidad de que el líder pudiera estorbar o impedir que los voluntarios realizaran su labor ese día o que volvieran en el futuro.

La decisión de Kakar
Kakar decidió que la imparcialidad tenía prioridad, pues la amenaza era solo una probabilidad. Desacatar el principio de imparcialidad era también una forma de vulnerar el principio de humanidad, ya que las personas que más necesitaban la ayuda quizás no la fueran a recibir.

“Lo respeto y honro como líder tribal —le dijo el hombre—, y es usted muy importante para mí, pero no le puedo dar estos suministros, ya que ello va en contra de nuestros principios y formas de distribución de los alimentos. Si usted también ha sido víctima de las inundaciones, por supuesto que daremos a su familia el apoyo que podamos en función de sus necesidades.”

El líder ordenó a sus seguidores que tomaran el mando de los camiones, pero la comunidad se unió para detenerlos. Cuando el líder se dio cuenta de que la comunidad no estaba con él, dio una orden y un guardaespaldas disparó un tiro al aire; un aldeano sacó a Kakar del camión para que no corriera más peligro. Los miembros de la comunidad  lograron dominar al tirador tras luchar con él y lo entregaron a la policía.

Por el momento, Kakar y su equipo estaban aparentemente fuera de peligro. Pero, ¿quién podía garantizar su seguridad? Así pues, el equipo se enfrentó al segundo dilema: ¿debían quedarse y distribuir los alimentos o darse media vuelta y esperar hasta que la aldea y sus líderes pudieran prometer que los trabajadores humanitarios iban a estar a salvo? E incluso si lograban descargar los camiones de manera ordenada y de acuerdo con los principios, ¿podrían volver con más suministros en los próximos días?

Finalmente, los voluntarios de la sección pudieron distribuir los víveres según el procedimiento habitual. Al volver a la sede, el equipo tuvo que discutir y reflexionar sobre la situación y en un comienzo se inclinó por no hacer más distribuciones. “Después del incidente —explica Kakar— dijimos que no trabajaríamos más allí, porque nuestra seguridad era más importante.”

Pero a pesar de las amenazas, el principio de humanidad, la razón que movió a Kakar a entrar en la Media Luna Roja, primaba en su conciencia. “Sí, habíamos decidido retirarnos —recuerda—, pero mi misión era servir a los seres humanos, no dejarlos sin asistencia.”

Los voluntarios se pusieron de acuerdo y pidieron al personal que volviera sobre su decisión y que se reanudaran las distribuciones. “Gracias al valor de mis colegas y a su dedicación pude trabajar así”, recuerda Kakar. “Éramos unos 35, todos muy comprometidos con los Principios Fundamentales. El incidente fue noticia en los medios de comunicación, y la Sociedad Nacional y nuestra sección respaldaron nuestra decisión.”

Ismael Velasco
Director general de la Fundación Adora, organización sin ánimo de lucro con sede en el Reino Unido.

La decisión: ¿Qué habría hecho usted?
¿Qué opina de las observaciones formuladas en respuesta a la decisión de la sección? ¿Usted hubiera aceptado la escolta del ejército?¿Qué problemas ha enfrentado usted al poner en práctica los Principios Fundamentales? Cuéntenos su experiencia en rcrc@ifrc.org.


Ilustracione: ©Piero Macola

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Ilustracione: ©Piero Macola

 

 

 

 

 

 

El dilema: ¿qué haría usted?

Al poner en práctica los principios, no siempre se tiene claro cómo aplicarlos en cada contexto. Hemos pedido a algunos trabajadores humanitarios experimentados que nos den su opinión sobre cada dilema que Kakar enfrentó ese día.

Fotografía: ©Media Luna Roja Árabe SiriaYo le diría al líder local: “Muchas gracias por sus sentimientos humanitarios, pero ¿me puede decir dónde están esas personas pobres?¿Dónde viven? Porque tenemos que registrarlas en nuestra base de datos y obtener información de ellas. Este proceso lleva mucho tiempo y usted no tiene que preocuparse por eso”. Es indispensable observar el mismo trato con todas las partes, especialmente en tiempo de guerra. Porque si damos suministros de socorro a un líder, que representa a un bando u otro, las personas del otro bando van a pensar que no somos independientes ni imparciales. Lo esencial  es que todos los bandos confíen en nosotros para poder concluir las misiones.
Fadi, voluntario de la Media Luna Roja Árabe Siria.

 

Fotografía: ©Erica Tong-Junod/Comisión PermanenteRealizar uno mismo la distribución de alimentos, verificar toda la información, puede llevar más tiempo y exige a todos mucha paciencia, pero a la larga genera confianza.
Tore Svenning, miembro de la Comisión Permanente del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

 

 


Fotografía: ©Media Luna Roja Árabe SiriaEntregar los alimentos al líder podría haber comprometido la imparcialidad. Por lo tanto, yo habría declinado con diplomacia su ofrecimiento. Es fundamental poner en primer lugar las necesidades de la población y asegurarse de que los suministros se reparten en función de sus necesidades. Acceder a ese tipo de ofrecimientos puede causar también la pérdida de credibilidad entre la gente. En cualquier operación de socorro, cualquier Sociedad Nacional puede experimentar este tipo de situaciones, por lo que es esencial tener siempre conexiones diplomáticas para asegurarse de que es posible prestar servicios al mejor nivel posible.
Salam Khorshid, de la Media Luna Roja Árabe Siria y miembro de la Comisión de la Juventud de la Federación Internacional.

 

Fotografía: ©CICREs una situación arriesgada, pero yo me diría “tengo que decidir quiénes son más vulnerables.” Quizás podría pedirles que nos ayudaran de alguna forma, pero solo si somos nosotros los que decidimos a quién vamos a entregar los socorros. No sé si esto hubiera salido bien, pero yo probaría esta negociación. Y si el interlocutor me responde “No”, entonces probablemente daría la orden de no proceder a la distribución.
Yves Daccord, Director General del CICR.

 

Fadi y Tore Svenning respondieron a la pregunta sobre este dilema que hizo la revista en la página de Facebook de los Principios Fundamentales del Movimiento.
¿Qué habría hecho usted?

Arriba

Contáctenos

Créditos

Webmaster

©2015 

Copyright

S