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Frente a estos dilemas…
Usted ¿qué habría hecho?

Neutralidad e independencia en la lucha contra el ébola

Fotografía: ©Cruz Roja de Liberia“En las fases iniciales del brote de ébola, cuando la Cruz Roja de Liberia se hizo cargo del servicio de inhumación en condiciones seguras y dignas, tuvimos  un verdadero problema  con respecto a la neutralidad y el uso del emblema”, explica Neima Candy, coordinadora nacional de la Cruz Roja de Liberia para la lucha contra el ébola. “Cuando el Ministerio de Salud nos confió el servicio, con él heredamos una política de escoltas armadas para la seguridad.”

Esto planteó un serio problema al equipo, porque incluso en las zonas de violencia y conflicto armado, el personal y los voluntarios del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja evitan usar escoltas de la policía o de las fuerzas armadas, pues esta práctica es contraria a los Principios Fundamentales de neutralidad e independencia.

“El problema era que no podíamos modificar automáticamente la orientación. Dado que el gobierno había estado prestando el servicio de inhumación y que nosotros nos limitábamos a apoyarlo, no podíamos cambiar las normas de inmediato. Por lo tanto, no pudimos utilizar el emblema en los vehículos. Como  no se veía la Cruz Roja, la gente no tenía confianza. La consecuencia fue  la agresión constante que sufrimos.”

“En Liberia, la Cruz Roja goza desde hace mucho tiempo del respeto de la comunidad, pues durante la guerra (1999-2003) se encargó de los entierros. Así que las personas saben que brindamos ese servicio. Pero como no podían ver que éramos Cruz Roja y neutrales, la desconfianza existente (hacia el gobierno y las autoridades de salud), junto con los rumores sobre el ébola, contribuyeron a que la población a menudo no confiara en nosotros y no nos dejara hacer nuestro trabajo. Los miembros de la comunidad nos espetaban, ‘dicen que ustedes son de la Cruz Roja, pero no vemos ninguna cruz roja’.”

“A veces hasta se peleaban, lo que nos preocupaba por la seguridad inmediata de nuestros voluntarios. También nos preocupaba el contagio porque si habían estado en contacto con los cuerpos y luego tocaban a los voluntarios, eso iba a producir un caos.”

¿Qué haría usted en esta situación? ¿Cómo convencería a las comunidades de que es neutral y al mismo tiempo a la policía para que suspenda las escoltas para que pueda ofrecer un servicio bajo el emblema de la Cruz Roja?

Al encarar el dilema planteado por las escoltas policiales obligatorias, Neima Candy de la Cruz Roja de Liberia dice que su equipo analizó el problema desde dos ángulos. “En primer lugar, queríamos que la gente supiera que éramos de la Cruz Roja y conociera las razones  por las cuales no estábamos usando nuestro emblema, así que decidimos redoblar los esfuerzos de movilización social, especialmente en las poblaciones donde habíamos tenido resistencia. Explicamos por qué estábamos recogiendo los cuerpos, cuáles eran los riesgos de dejarlos en sus hogares y cómo evitar entrar en contacto con los fluidos corporales. Por último, también explicamos que a pesar de que nuestros vehículos no estaban señalados con el emblema, éramos un equipo de la Cruz Roja.”

“El segundo elemento era negociar con la policía. Al principio, insistieron en que tenían que acompañarnos. Luego, se mostraron más cooperadores y les sugerimos que intentáramos, a modo de prueba, recoger los cuerpos sin la escolta armada. Puesto que no encontramos ninguna resistencia cuando anduvimos solo con el emblema, la policía aceptó la propuesta. Como habíamos ampliado nuestras actividades y asumido más responsabilidades, estábamos en mejores condiciones para emprender con ellos poco a poco y diplomáticamente un cambio en la política de las escoltas armadas.”

“La neutralidad fue central en nuestra decisión, porque habíamos heredado equipos de gobierno que no conocen bien a la Cruz Roja y ésta  tuvo que trabajar duro para instruirlos en el principio de imparcialidad. Por ejemplo, a veces los equipos  recibían una llamada de que había un cuerpo para recoger en su área, y era a veces difícil  enseñar a algunos miembros del equipo que no podían ir primero allí. “

Según le relataron a Anita Dullard, especialista en comunicación de la Federación Internacional.


La neutralidad entre los vecinos

Fotografía: ©Cruz Roja de BeliceEn Belice, uno de los dilemas más comunes que se plantean al trabajar en los núcleos de población, sean estos grandes o pequeños, es la injerencia de la política en la acción humanitaria, señala Lily Bowman, secretaria general de la Cruz Roja de Belice. “Esto causa diferencias entre los vecinos y ha alimentado tensiones y conflictos que han durado muchos años.”

“Cuando la Cruz Roja de Belice echó a andar el proyecto Resiliencia en las Américas en ocho localidades del norte de Belice, la primera dificultad con que se topó el equipo del proyecto fue las diferencias políticas que dividían a la gente, situación que realmente obstaculizaba la labor neutral de nuestra organización. Para seleccionar a las familias beneficiarias, por ejemplo, si hablábamos con la gente de un solo partido político solo se hubieran seleccionado a  integrantes de ese partido. Sucedía lo mismo con los miembros del otro partido político. Lo esencial no era la vulnerabilidad ni la necesidad.”

“Sin embargo, para aplicar el principio de neutralidad, no puede haber favoritismos y se debe evitar controversias políticas. En San Víctor, por ejemplo, estamos construyendo 20 letrinas elevadas para resolver el problema de la contaminación del agua causada por las inundaciones, así como letrinas bajas para las personas mayores y las que tienen  alguna discapacidad. Cuando el equipo presentó por primera vez el proyecto, la población de San Víctor quedó políticamente muy dividida. Muchos habitantes  no se relacionaban entre ellos y la tensión era tan grande que no lográbamos avanzar.

¿Qué haría usted? ¿Cómo mantendría los principios de neutralidad e imparcialidad en un entorno tan polarizado?

Superar las divisiones políticas de los habitantes de Belice requirió un poco de creatividad y también mucho trabajo. Para atenuar la tensión, la Cruz Roja de Belice formó grupos de apoyo  y pidió a los vecinos que se unieran.

“Estos grupos se formaron con vecinos   que mostraron  verdadero interés en la creación de  sostenibilidad,  seguridad y accesibilidad a los servicios y  oportunidades económicas para su comunidad, sin un programa político”, señala Lily Bowman, directora general de la Cruz Roja de Belice . “A pesar de que provenían de diferentes orígenes políticos, religiosos y familiares, estaban dispuestos a reunirse en torno a la misma mesa para hacer frente a los problemas y necesidades de su comunidad.”

Además, a los integrantes de los grupos se los inició en los siete Principios Fundamentales, en particular, el de neutralidad. Bajo la dirección del equipo del proyecto, aplicaron los principios a todas las actividades, procesos de toma de decisiones y debates. De este modo, lograron limar sus diferencias políticas y hacer una lista de las familias más vulnerables de los dos partidos políticos que deben recibir las letrinas. Un proceso similar se sigue en el marco de un proyecto para crear oportunidades económicas para los jóvenes. Bowman asegura que la lucha en otras localidades continúa, pero se han obtenido varios logros siguiendo modelos similares a este.


¿Material religioso en la Cruz Roja?

Fotografía: ©Torbjørn PedersenEl voluntario y embajador de buena voluntad de la Cruz Roja Danesa Torbjørn ‘Thor’ Pedersen se halló hace poco en una posición incómoda con respecto a los principios de neutralidad e imparcialidad. Pedersen visita siempre a las Sociedades Nacionales y relata sus experiencias en su blog (www.onceuponasaga.dk/blog).

“Un día visité una Sociedad Nacional donde, como siempre, me recibieron con los brazos abiertos. Durante la visita, la Sociedad Nacional me invitó a participar en un seminario de liderazgo para jóvenes de la Cruz Roja. Me senté en la sala de clases y me dieron el mismo material que al resto de los participantes. Para mi gran sorpresa, entre la documentación también había un folleto de una iglesia cristiana evangélica conocida por sus activos métodos de captación de adeptos. Miré alrededor y me percaté de que los otros participantes también tenían en sus mesas el mismo folleto. Estaba muy indignado ya que esto era totalmente contrario a lo que, a mi entender, son los Principios Fundamentales.

“Decidí no decir nada durante el seminario. Luego, cuando estuve a solas con el responsable de la juventud de la Cruz Roja le hablé del folleto religioso. El responsable dijo que estaba al corriente de ello pero  que el profesor era muy bueno y que durante muchos años había sido voluntario de la Cruz Roja encargado de la educación de los jóvenes. Añadió que el profesor nunca había abordado el tema de la religión en sus clases. Teniendo presente que yo era un invitado, le pregunté, tratando de no ofenderlo, si veía en esto un problema. Se limitó a asentir con la cabeza y se encogió de hombros. Personalmente, creo que la Sociedad Nacional local debe mantener al profesor pero dejarle claro que no se puede distribuir ese tipo de folletos  en el ámbito de la Cruz Roja.”

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