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La tecnología también socorre

En Estados Unidos, cada 8 minutos –unas 70.000 veces por año– la Cruz Roja Americana presta socorro de emergencia después de un desastre local. La mayoría de estas situaciones críticas las provocan los incendios de viviendas, gran parte de los cuales no salen en las noticias. Estos desastres ignorados dejan innumerables familias sin hogar ni efectos personales y, en los casos peores, causan graves heridas o la muerte.

Durante décadas, los voluntarios de la Cruz Roja Americana han efectuado visitas a las personas que perdieron sus viviendas en un incendio o sufrieron las consecuencias de otros desastres en la ciudad de Nueva York, para suministrarles mantas, artículos de aseo personal, fondos de emergencia y alojamiento temporal en un hotel cercano. No es poca cosa en una ciudad donde la Cruz Roja a veces interviene en 20 incendios por día. En su labor de socorro, los voluntarios recurren ahora a nuevas herramientas gracias a las cuales pueden prestar auxilio con más rapidez y eficiencia. En el marco de un nuevo programa piloto iniciado en junio de 2014, los voluntarios y colaboradores de los equipos de intervención utilizan teléfonos inteligentes y tabletas, que están conectados directamente a un sistema de gestión en línea, lo que facilita la labor de búsqueda de las familias afectadas, así como la documentación y supervisión de cada caso. El fotógrafo Marko Kokic nos lleva en su recorrido junto a los equipos de la región del Gran Nueva York de la Cruz Roja Americana.

En Hell’s Kitchen, un barrio de Manhattan, miembros del servicio de informes de la Cruz Roja Americana controlan una variedad de canales de radio de servicios de emergencia, entre ellos una frecuencia directa del Departamento de Bomberos de Nueva York. Cuando se declara un incendio, se avisa inmediatamente al Centro de Comunicaciones de Emergencias el tipo de incendio (de viviendas o locales comerciales), su magnitud y la dirección.
Fotografía: ©Marko Kokic/ICRC

Gran parte del trabajo diario del Centro de Comunicaciones de Emergencias consiste en movilizar a voluntarios cuando se declara un incendio en las zonas residenciales de los cinco barrios de la ciudad, cuya población supera los 8,4 millones de habitantes. Según el Departamento de Bomberos de Nueva York, en la ciudad se produjeron, el año 2014, un total de 26.531 incendios estructurales (entre ellos los de viviendas). En los casos de incendio de viviendas y en los incendios comerciales muy grandes, los grupos de intervención de la Cruz Roja son movilizados al lugar del siniestro. En esta foto, un socorrista de la Cruz Roja Americana utiliza una tableta y mapas de Google para localizar una casa que fue dañada por un incendio. Si es necesario, el socorrista puede tomar y enviar fotos para mantener informados a los colegas en la sede. Como explicó uno de los socorristas: “No nos limitamos a estar presentes en el terreno, sino que desempeñamos un papel importante ya que podemos mostrarle a la gente de la sede lo que estamos viendo.”
Fotografía: ©Marko Kokic/ICRC

Ivan Callazo y Nadé Coulibaly, socorristas de la Cruz Roja Americana, recopilan información para ayudar a determinar las necesidades de una familia a la que se le acaba de incendiar su casa en Queens, uno de los cinco barrios de Nueva York. Los voluntarios utilizan iPads de la Cruz Roja y sus teléfonos móviles personales para aportar datos sobre los daños y las necesidades de la familia. El iPad está conectado a internet por medio de una tarjeta sim para poder subir inmediatamente datos a un programa del sistema de gestión de casos basado en la web, denominado CAS. Esa información queda así a disposición de los trabajadores sociales cuando las personas afectadas por el incendio acuden a la sede de la sección. Esa tarde, la familia recibió también mantas, artículos de aseo para el hogar, tres tarjetas de metro, alimentos para cuatro personas y alojamiento para dos noches en un hotel local.
Fotografía: ©Marko Kokic/ICRC

Los socorristas pueden utilizar también el iPad para cargar dinero en una tarjeta de crédito de la Cruz Roja Americana, que se entrega a los damnificados para que compren alimentos, ropa u otros artículos de emergencia. Tras un incendio en Jamaica, en el barrio de Queens, Nicole Marks, socorrista de la Cruz Roja Americana, utiliza un iPad para incorporar información sobre una familia a la que el cuerpo de bomberos ordenó dejar su casa dañada por un incendio, porque se consideró que no era segura.
Fotografía: ©Marko Kokic/ICRC

Cuando las autoridades locales consideran que una casa no ofrece las garantías de seguridad necesarias, los socorristas de la Cruz Roja reservan una habitación en un hotel local para los residentes afectados por varias noches si es necesario. En esta foto, el coordinador regional voluntario de la Cruz Roja, Richard Gallis, habla con una pareja a la que el cuerpo de bomberos obligó a abandonar el recinto por razones de salud y seguridad. Gallis les explica la ayuda inmediata que puede prestarles la Cruz Roja y lo que deben hacer en los días siguientes para recibir ayuda a más largo plazo, si la necesitaran. Se les invita a entrevistarse con un trabajador social en la sede de la sección de la Cruz Roja en Manhattan. El trabajador social puede luego derivarlos a otros servicios externos de la Cruz Roja.
Fotografía: ©Marko Kokic/ICRC


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