Los emblemas de la Cruz Roja y de la 
Media Luna Roja

La cuestión del emblema

Preguntas y respuestas
el 27 de octubre2000

En estas notas no oficiales, actualizadas ocasionalmente, se responde a frecuentes preguntas que se plantean acerca de los emblemas de los Convenios de Ginebra.

¿De qué trata el debate en torno a los emblemas?

Los emblemas de la cruz roja y de la media luna roja se utilizan en diversos países: para proteger en tiempos de conflicto armado al personal, los edificios y los equipos sanitarios, y para identificar a organizaciones nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, al Comité Internacional de la Cruz Roja y a la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Más de 180 países utilizan uno de esos dos emblemas, pero algunos tienen dificultades en emplearlos porque ven en ellos connotaciones religiosas. Querrían utilizar otros emblemas, por ejemplo, el escudo rojo de David en Israel, o quizás los dos emblemas de la cruz roja y de la media luna roja juntos en Kazajistán o en Eritrea. Eso no es posible actualmente de conformidad con las disposiciones de los Convenios de Ginebra y los Estatutos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Asimismo, hay casos -muy frecuentes en el mundo moderno- en que el emblema utilizado por un país no es bien conocido en otro. En esas situaciones, es necesaria una mayor flexibilidad en la utilización de los emblemas, a fin de que se puedan reconocer y proteger fácilmente los servicios sanitarios y los agentes humanitarios.

¿Qué ocurre ahora?

La solución que tal vez resulte aceptable es que los Gobiernos y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja aprueben un emblema adicional, que tenga el mismo valor jurídico que los emblemas existentes reconocidos en los Convenios de Ginebra, y que esté completamente exento de connotaciones nacionales, religiosas, políticas o étnicas. Las consultas llevadas a cabo hasta la fecha indican que los países que tienen dificultades en emplear uno de los emblemas actuales utilizarían probablemente este nuevo emblema. Este proceso debe llevarse a cabo de conformidad con las disposiciones del derecho internacional, ya que, en tiempo de conflicto, no se puede reconocer la función protectora de un emblema que no haya sido aprobado por los Gobiernos en el texto de un tratado (conocido en este caso como "protocolo" adicional a los Convenios de Ginebra). Así pues, prosiguen las consultas con miras a celebrar una Conferencia Diplomática, a fin de examinar y aprobar un protocolo lo antes posible.

¿Cuáles son el diseño y el nombre de este nuevo emblema?

El diseño que se está examinando es un marco rojo de forma cuadrada puesto en uno de sus vértices, sobre fondo blanco. Como será reconocido en el tercer protocolo adicional a los Convenios de Ginebra, se designa formalmente como el "emblema estipulado en el tercer Protocolo". Todavía se está deliberando acerca del nombre definitivo de este emblema distintivo, pero el que se seleccione tendrá que satisfacer todos los criterios de utilización a fines de protección y, al mismo tiempo, estar exento de connotaciones negativas en todos los idiomas oficiales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

¿Por qué se utilizan actualmente dos emblemas?

Cuando se fundó la organización que hoy se conoce como Cruz Roja y Media Luna Roja en la segunda mitad del siglo XIX, se buscó un emblema universal y fácilmente reconocible para proteger al personal sanitario contra los ataques durante los conflictos. En la Conferencia Internacional que debatió el asunto y que formuló las normas que constituyen hoy los Convenios de Ginebra se adoptó una cruz roja sobre fondo blanco como emblema neutral. No se trataba de un símbolo religioso y se tuvo en cuenta, sin duda, que el emblema es la inversión de los colores de la bandera nacional de Suiza, y representa el requisito fundamental de neutralidad. Sin embargo, el problema planteado por otras connotaciones se hizo pronto evidente. En la guerra entre Rusia y Turquía en 1876-1878, el Imperio Otomano, a pesar de que se había adherido a los Convenios de Ginebra a en 1864 sin reserva alguna, declaró que utilizaría la media luna roja para identificar a sus propias ambulancias, aunque respetaría el signo de la cruz roja que protegía a las ambulancias del enemigo. Esa utilización de la media luna roja se convirtió en práctica habitual del Imperio Otomano. Tras largas discusiones, la Conferencia Diplomática de 1929 acordó reconocer el emblema de la media luna roja, que utilizaba ya Egipto, además de la recién creada república turca, y el emblema del león y sol rojos que se usaba en Persia. La Conferencia, con el fin de prevenir otras solicitudes futuras, insistió en declarar que no se reconocerían nuevos emblemas. Desde entonces, el empleo del emblema de la media luna roja se ha difundido en muchos países. La República Islámica de Irán dejó de utilizar el león y sol rojos en 1980 y ahora emplea la media luna roja; sin embargo, indicó su deseo de mantener su derecho a utilizar, llegado el caso, el león y sol rojos. Las propuestas de otros países sobre emblemas alternativos han sido rechazadas.

¿Cuál es entonces la situación actual?

La Sociedad conocida como Magen David Adom existe en Israel desde 1930 y este país ha argumentado que debería poder utilizar el símbolo de la Sociedad como su propio emblema en el ámbito del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Como a Israel, a otros países se plantea el problema de no poder trabajar con uno de los emblemas existentes, y varios han expresado su interés por esa opción. La cuestión ahora es si los Gobiernos pueden llegar a un acuerdo acerca de un protocolo que lo haga posible mediante la actualización del derecho internacional.

¿Qué se está haciendo para resolver esas cuestiones?

Suiza, como depositario de los Convenios de Ginebra, convocará una Conferencia Diplomática, en la que participarán los 189 Estados Partes en los Convenios de Ginebra, para examinar un proyecto de Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra, que es esencial para alcanzar el objetivo de crear un emblema adicional. Se están llevando a cabo consultas para que la Conferencia se celebre a comienzos del año 2001. Cuando se apruebe el protocolo, será necesario adaptar al mismo las disposiciones del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, para que éste pueda emplear el nuevo emblema en sus procedimientos. Es indispensable tomar esta medida porque el protocolo es un tratado entre Gobiernos, pero los miembros del Movimiento Internacional son las Sociedades Nacionales, el CICR y la Federación Internacional. Cuando se lleve a buen término este proceso, la composición del Movimiento podrá reflejar realmente la universalidad.

¿Cómo es este proyecto de protocolo?

Este proyecto es el producto de un intensivo trabajo realizado durante varios años, bajo la dirección de la Comisión Permanente de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. En noviembre de 1999, la XXVII Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que incluye a los Estados y a las Sociedades Nacionales que integran el Movimiento, acordó formar un grupo de trabajo mixto sobre los emblemas con el cometido de "hallar, lo antes posible, una solución global aceptable para todas las partes en cuanto a contenido y procedimiento". El Grupo de Trabajo Mixto, integrado por 16 representantes de Gobiernos y 8 expertos del Movimiento que trabajan juntos y representan a todas las regiones, culturas y sectores de opinión, celebró dos reuniones y finalizó su trabajo el 14 de junio de 2000. Acordó que se podía encontrar una solución mediante la adopción de un nuevo tratado (denominado el III Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra). En virtud de ese Protocolo se crearía un emblema adicional desprovisto de connotaciones nacionales, religiosas o de otra índole. Su diseño incluiría un espacio en el que los países podrían colocar el respectivo signo indicativo aprobado. Ello supondría que Israel podría colocar el Magen David Adom en ese espacio, Kazajistán o Eritrea podrían optar por poner el emblema doble, y otros países pondrían su emblema de la cruz roja o de la media luna roja o los dos, si así lo desearan.

¿Cuándo se concertará el protocolo?

Suiza, país que convoca la conferencia diplomática necesaria para la aprobación del protocolo, se sintió obligada a cambiar la fecha de la conferencia porque era poco probable que se llegara a un consenso sobre el protocolo en ese momento, habida cuenta de la situación reinante en Oriente Próximo en octubre de 2000. Ahora se espera que la conferencia se celebre a comienzos del año 2001, y Suiza está llevando a cabo consultas para alcanzar este objetivo. A pesar de este aplazamiento, el proyecto mantiene la misma prioridad y Suiza, así como el CICR y la Federación Internacional, han asumido el firme compromiso de llevarlo a cabo lo antes posible. Consultaciónes sobre el proyecto de texto del protocolo adicional de octobre de 2000 siguen.

¿Debemos celebrar esas Conferencias? ¿Qué posibilidades hay de interpretar las normas para hallar una solución temporal?

La solución debe basarse firmemente en el derecho. Sin el derecho internacional, el emblema adicional no podría surtir efecto jurídico, que es vital en tiempos en que los servicios sanitarios y las víctimas de conflictos armados necesitan protección. En este debate a veces se pasa por alto la importancia del valor protector de los emblemas distintivos. Después de todo, los emblemas fueron diseñados inicialmente para proteger a los heridos en tiempo de guerra y, por eso, es necesario asegurarse de que cualquier nuevo emblema distintivo esté basado en derecho internacional.

¿Por qué lo estamos haciendo con tanta celeridad?

De un modo u otro, esta cuestión se plantea desde 1876. Ha estado en el centro de la mesa de negociaciones del Movimiento moderno desde que Israel ratificó los Convenios de Ginebra. Esta cuestión ha sido objeto de un activo proceso de determinación de políticas en el plano internacional desde 1995 cuando la Comisión Permanente instituyó un grupo de trabajo para abordar este asunto. Todos los países más directamente concernidos conocen muy bien este tema. Las propuestas que se están debatiendo se sugirieron como base para el debate celebrado en octubre de 1998. Desde entonces, se ha realizado un intenso proceso de consultas con Gobiernos y Sociedades Nacionales. De manera que no se trata de trabajar con demasiada celeridad. De hecho, hay quienes dicen que la labor ha sido demasiado lenta; sin embargo, ha sido menester trabajar arduamente para llegar a una solución global, orientada hacia el futuro y aceptable para todos.

¿Qué sucederá con el emblema que se utiliza actualmente en mi país?

Nada cambiará. Los países que actualmente utilizan la cruz roja o la media luna roja pueden continuar haciéndolo. No se introducirán modificaciones en los Convenios de Ginebra por lo que respecta a esos emblemas. Sin embargo, cualquier país tendrá la posibilidad de adoptar el nuevo emblema, pero se trataría de su propia decisión. También será posible que un país utilice el emblema adicional conjuntamente con su propio emblema tradicional, si estima que ésa es la mejor manera de proporcionar protección al servicio sanitario de sus fuerzas armadas o al personal humanitario de su Sociedad Nacional en las situaciones sobre el terreno de carácter internacional en las que su propio emblema no sea interpretado adecuadamente. Pero es importante señalar que cuando Sociedades quieren usar su nombre y su emblema en otro país, deben hacerlo de conformidad con el derecho de ese país y pueden prestar servicios en él sólo con el consentimiento de la Sociedad de ese país y de todos los países de tránsito. Cualquiera que sea el país, el uso de los emblemas incumbe al país en donde se utilicen, de conformidad con un reglamento vigente desde 1921.

¿Utilizarán el CICR o la Federación el nuevo emblema?

Sí, si las circunstancias locales así lo exigen por razones de seguridad o de protección.

¿Cuál es la diferencia entre los usos protector e indicativo de los emblemas?

En virtud de los Convenios de Ginebra, los emblemas tienen una finalidad protectora cuando los utilizan los servicios sanitarios de las fuerzas armadas o las Sociedades Nacionales que trabajan con ellos en una situación de conflicto. Asimismo, a tenor de los mencionados Convenios, las Sociedades Nacionales pueden utilizar el emblema para sus demás actividades, efectuadas de conformidad con los Principios del Movimiento. He aquí el uso a título indicativo.

¿Va el Movimiento a cambiar de nombre?

No.

¿Cuál es entonces la conclusión?

Esta cuestión ha figurado en el orden del día durante mucho tiempo y los progresos alcanzados este año son el resultado de un amplio reconocimiento de la necesidad de hallar una solución global a los problemas que afrontan diversos países. Además, el Movimiento estima que no puede permitir que persista una situación en la que hay poblaciones privadas de su derecho a una Sociedad Nacional de socorro humanitario reconocida, debido a un impedimento jurídico obsoleto. Hay ahora un consenso en el sentido de apoyar esa conclusión. Así pues, resumiendo la situación actual, puede decirse que hay un amplio acuerdo en que debe alcanzarse lo antes posible el objetivo de la universalidad. También parece que se acepta que esto significa la creación de un emblema adicional para atender a las necesidades de aquellos países que no pueden utilizar ninguno de los emblemas existentes. Asimismo, se reconoce el hecho de que las Sociedades Nacionales de algunos países utilizan desde hace muchos años su propio emblema tradicional, y deben tener la posibilidad de seguir haciéndolo en su territorio nacional. Si se logra conseguir el resultado deseado este año, el Movimiento podrá iniciar el nuevo milenio poniendo verdaderamente a la disposición de los Gobiernos y de las personas de todo el mundo la universalidad de los Convenios de Ginebra.

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